LOADING

Seguirme

Presente
julio 27, 2018|Capiton(é)Filosofía y Psicoanálisis

Presente

Presente
Tiempo de lectura: 2 minutos

 

 

Todas las canciones, por una sola certeza.

J.D

 

No esperaba.

Por no esperar, la descubrí. Sentí al verla, que el corazón se me salía; todas las respuestas estaban ahí.

La conmoción y la emoción están todavía conmigo, crecen dentro de mí. Algo en ella me habla, me dice: es aquí.

No me había sucedido hasta ese momento, sentirme capturada y cautivada de esa manera por una obra. Aquel viaje había encontrado su verdadero propósito, uno distinto del que me había llevado hasta ahí.

Me sentí un poco feliz, que es la forma más real de la felicidad.

Al verla pensé que Rafael, la había pintado solo para mí. Si no hay otra realidad, que aquella que me voy dando, no tengo porque dudar. Me pregunto ¿qué me dice?

Su acertijo, me vacía de palabras.  Aún así, veo el mundo fuera y dentro de mí, veo los años, los siglos, lo que fue y lo que será. Mis propios dolores, y los dolores que no pude evitar; mi propia torpeza, mi sabiduría estéril. La pregunta que insiste, como un escalofrío sin letras ¿que clase de trampa es este regalo?

 

El oxígeno se disipó y no hubo nada más.

Yo era ahora un bebé tendido, respirando un aire nuevo, moviendo manos y cuerpo al son de mi propia risa, un bebé cobijado por ese velo que es a la vez, transparencia y enigma. Era también esa madre, regalando aquel velo, antes tejido o hilado. Velo hecho de sueños, de ficciones y de anhelos.

Un niño pequeño me devolvió al aire, a este otro aire. Lloraba. También lloraba yo.

– Estoy perdido – me dijo.

– Estar perdido es ver – susurré.

Acaricié su cabeza, y en un gesto que comprendió, le regalé aquello que yo miraba.

Después, lo tomé de la mano.

 

 

Compartir esta nota...
Share on Facebook
Facebook
Share on LinkedIn
Linkedin
Tweet about this on Twitter
Twitter
Email this to someone
email
Print this page
Print
sin comentarios
DE – CIERTO
julio 16, 2018|Capiton(é)

DE – CIERTO

Tiempo de lectura: < 1 minuto

No se si sea,

desierto o no,

esta cordillera de sol.

Nada dura,

y nada permanece,

el viento erosiona la tierra.

Y la mese.

 

Un océano.

(que es de aire).

 

En sus valles:

se acelera el pulso,

oscurece la sangre,

resiente el latido,

se agita el pulmón,

y aunque le tema, lo busco.

Y voy.

 

Yo lloré cuando lo supe,

y no lo pude olvidar,

el llanto se volvió canto,

y lo pude guardar.

 

Lloré cuando lo supe,

y no lo pude olvidar:

es en el desierto,

donde habita la verdad.

 

La constancia es la del viento,

Que no se queda,

y no se va,

se lleva alguna palabra,

a tierras de otro lugar.

 

Cordillera de sol,

de sal, y cardón,

el viento recicla el aire,

con la fuerza del ciclón.

 

Agente de lo urgente,

no deja rastro,

de lo aparente.

 

Agente de lo divino,

es delator,

de lo escondido.

 

Yo veo los siglos,

cuando te miro,

los veo pasar,

si te camino.

 

Cimiento del tiempo,

Santuario del tiempo,

Agitas todos,

mis sentimientos.

 

 

 

 

 

Compartir esta nota...
Share on Facebook
Facebook
Share on LinkedIn
Linkedin
Tweet about this on Twitter
Twitter
Email this to someone
email
Print this page
Print
sin comentarios
1850
julio 7, 2018|Capiton(é)Cartas

1850

Tiempo de lectura: 2 minutos

 

De Doña Gregoria Beeche a su hijo Adolfo.

Salta, octubre 24/1864

A París

Mi amado hijo:

Va a terminar octubre, y siempre con la esperanza de ver cartas tuyas. Es ya insoportable tanto esperar. Gracias a Dios, en casa no hay novedad alguna. Creo que te habrán llegado todas mis cartas, porque desde que saliste de Salta no he dejado de escribirte para darte cuenta de todo lo que ha ocurrido.

Anoche se descubrió otra conspiración en el cuartel. Serafina U. había comprado a un oficial dándole 350 pesos en plata y una letra sobre Tucumán. El oficial le avisó en seguida a Martín Cornejo, y el Gobernador les dijo que se quedaran callados. Se iban a fugar con Napoleón y con Pancho Uriburu, para lo cual habían puesto en una Zanja del Estado dos buenos caballos con pistolas y 4 hombres bien armados. Aparecieron a las 2 de la mañana y los tomaron a todos. Se han provisto los oficiales del cuartel de buenos caballos ensillados y de revólveres. Muy luego Serafina se le presentó a Don Cleto y con esa impavidez que tiene, le dijo que había pecado y que la castigara, que sí le había pagado al oficial por salvar a su hermano, y se echó a llorar. Don Cleto se conmovió, y después de haberle hecho ver que con esas cosas empeoraba la situación de los presos, ordenó soltar a los 4 hombres detenidos. Se dice que la causa de Napoleón se ha concluido siendo sentenciado a muerte, y Pancho a 7 años de presidio; pero le oí decir a Don Cleto que los va a mandar a Buenos Aires para que allí les juzguen en consejo de guerra. Nos libraremos de ellos.

Al día siguiente de estas cosas – ayer domingo – hubo un paseo muy concurrido, poniendo cada familia un plato. A Jacoba le tocó las sopas, a las Gorostiagas las empanadas, y así a las demás. Ayer era un ir y venir de galeras. Las Gurruchagas, Alemanes, Ortiz, Doña Lorenza, las de Don Eugenio, Salta entero estuvo en la quinta de Graña, como para retratarla con más de 200 rosas y les tocó un día nublado hermosísimo. De regreso combinaron en bajarse todos en lo de las Gorostiagas, donde siguieron bailando hasta las 12 de la noche. Este año han principiado las aguas temprano y el campo está delicioso.

Elisa escribe de los Sauces, adonde se fue con Daniel hace 6 días, que aquello está hermoso y que el enfermo mejora. Así, pues, si me cumples la promesa de volver a los 6 meses, es decir, diciembre, gozarás de un lindo verano.

Compartir esta nota...
Share on Facebook
Facebook
Share on LinkedIn
Linkedin
Tweet about this on Twitter
Twitter
Email this to someone
email
Print this page
Print
sin comentarios
12 x 12
julio 1, 2018|Entrevistas

12 x 12

12 x 12
Tiempo de lectura: 10 minutos

– V –
.ANDRÉS JUSTINIANO SIERRA.

Tiempo de Lectura: 10 minutos
Considero más valiente al que conquista sus deseos, que al que conquista sus enemigos,
porque la mayor victoria es siempre sobre uno mismo”. 
Aristóteles.

Me encontré con él, por sus ojos de pájaro.

El puede ser halcón… y también canario.

En su trazo encontró su estilo, y en el juego su razón,

Entendió que quien ríe gana, va al ritmo de ese tambor.

No hay ideal que lo someta, ni discurso que lo dirija,

De ética federal, va por tierras que conquista.

La suerte no lo provoca, la muerte no lo convoca,

A ella la ignora siempre, también a quienes visita.

Andrés juega y se ríe, y es eso, lo que su obra dice.

 

¿Podés identificar cual fue el momento en tu vida en el que empezaste a dibujar?

No con exactitud, dibujo, como todo el mundo, desde chico. Soy hijo y nieto de artistas; entonces en mi casa era muy cotidiano el tema del arte. Me crié entre pinturas, caballetes, materiales de trabajo. Vivíamos en una casa grande, eran como dos casas pegadas. En una vivía mi abuelo y en la otra mis viejos, mi hermano y yo, que me pasaba yendo de una a la otra. En el taller de mi abuelo o en el taller de mi vieja. Mi abuelo era escenógrafo y dibujante, y hacía bueno… teatro, cine… mi vieja pintora, también era escenógrafa pero se dedicó más a la pintura, asique no tengo un momento puntual, es de toda la vida.

¿Y tu estilo? ¿Podes identificar un momento en el que empezaste a definirlo?

El estilo se va encontrando con el tiempo y es el producto del trabajo. Y obviamente vamos cambiando la imagen, como uno en sí va mutando uno a medida que pasa el tiempo y se acumulan experiencias. Lo que sí noto es que… tanto si veo para atrás, como si veo donde estoy parado ahora, puedo identificar que siempre soy yo… que hoy hay una madurez en el trabajo, que hay cosas que se fueron afianzando, pero me veo a mí en ese proceso. Creo que a eso es a lo que podría llamarse el estilo, no es algo buscado, es algo que pasa.

De por sí, laburo a partir de la figuración, mi base es el dibujo, con lo cual es más fácil ser reconocible. Quizás si te desempeñas en la abstracción o en dibujos más sintéticos, el producto es más impersonal. El trazo, la línea del dibujo define un montón, más allá de los contenidos.

¿Visualmente de que te nutriste? Habrás visto eso que salía de tu casa, pero probablemente te empezaron a gustar cosas…

Me influenciaron mucho las  historietas y el humor gráfico, la lectura base de cuando era chico, fue crucial. Sin duda marca e influye en el lenguaje de mi obra y en el dibujo.

¿Cuáles eran las historietas que más te gustaban?

Crecí leyendo Asterix. Bueno, obviamente Mafalda de Quino, Caloi, Fontanarrosa, Nine… los clásicos, y después mucha historieta europea, me compraba las revistas Cimoc, donde veía los dibujantes europeos, como Pratt, Manara, Bisley…etc. Entonces era una manera de recibir estímulos de otros lados. Antes, hace 20 años, sin internet, no llegaba nada.

Era en librerías de viejo donde descubrías todas esas cosas. Después estudié Bellas Artes, y ahí descubrí las artes plásticas, entonces las influencias fueron otras. Cuando uno no tiene mucha información flasheas con Dalí y después te das cuenta que detrás hay otros más, quizás más anónimos para el común de la gente…

¿Quiénes te impactaron?

Chagall, Escher, Calder, Basquiat, Egon Schiele…no se…montones de estilos diferentes que me abrían un abanico enorme de posibilidades con respecto a generar obras de arte. A medida que uno va acumulando esas experiencias externas aumenta la curiosidad por experimentar con materiales, recursos, técnicas…después todo eso va decantando y empieza a sobrar información, y queda lo que a uno le sirve.

¿El colegio como lo llevaste?

Pésimo. Me echaron de dos colegios, dejé de estudiar, empecé a trabajar, no quería saber nada con el universo.

… no querías saber nada con el universo?

Si, tenía una rebeldía absoluta. Y hubo un momento en que empecé a tener cierta inquietud, dije: quiero dibujar, y empecé a pensar en la idea de estudiar Bellas Artes, y ahí me doy con que tenía que  tener el secundario para hacerla, y me tuve que amigar un poco con la educación formal. Resumiendo: hice un bachillerato acelerado nocturno y después entré en Bellas Artes. Siete u ocho años viajando en tren y bondi unas cuatro horas por día hasta que terminé.

¿Quiénes crees que fueron tus  influencias, como artista y como persona?

Mis viejos y mi abuelo… sin duda. Mi viejo médico, nada que ver con lo artístico  pero un tipo culturoso, ponele, y después este contacto con mi vieja y con mi abuelo. Era un tipo muy osco que se había quedado mal con la viudez. Yo nací en ese momento y, por esa ausencia, se generó un vínculo muy fuerte conmigo especialmente. Como una cosa de mucha protección de él hacia mí. Eso me marcó mucho.

Después en la escuela de Bellas Artes, tuve profesores que fueron referentes importantes. Entramos 40 alumnos en primer año, en segundo año quedamos 5. Entonces teníamos todos los profesores para los cinco que éramos: 4 chicas y yo. Tuve profesores muy buenos que estaban solamente para enseñarnos a nosotros. Un privilegio.

¿Y tu viejo? ¿Cómo era esa relación?

Desde el punto de vista de que yo pudiera hacer lo que quisiera, siempre fue muy tirante. Dejar el colegio, fue un quilombo para mí, imaginate que no fue fácil. (¿Qué edad tenías?) 14, 15… era un changuito. Yo quería pelotudear, básicamente.

¿Te acordas de ese momento? ¿Qué lectura haces hoy de ese momento?

Por supuesto que sí era una rebeldía, porque a esa edad uno se está peleando con el mundo. Creo hoy que el sistema, y cuando digo sistema digo los viejos, la escuela y el mundo, la sociedad, no comprende a una persona que pasa por procesos que se diferencian de la media.

No sé como resolveré yo, cuando me toque a mí con mis hijos, pero espero poder comprenderlos lo más posible y decir “hace lo que quieras, ya le vas a encontrar el agujero al mate, y ser lo más piola posible para acompañarlos en esa búsqueda”, porque creo que se trata de eso.

¿Y porque crees que sentías esto que decís, que el sistema …?

La educación formal está pensada para que todos seamos iguales, a todos nos enseñan lo mismo, todos nos sentamos en el mismo banquito, todos vamos vestidos igual. Es una manera de nivelar, no nivelan para abajo, ni nivelan para arriba, nivelan.

¿Vós te sentías diferente?

Si… si, yo estudiaba piano, tenía mis bandas de rock y dibujaba desde siempre, no lo veía como una profesión pero me resultaba muy natural y espontáneo. No veía como encajaba el Tigris, el Eufrates y la Mesopotamia con mi vida. Pero el sistema no estaba preparado para un tipo al que le gustaban las cosas que me gustaban a mí, evidentemente no. Yo era visto como el chico raro entre los padres de mis amigos. Fui a colegios clase media, privado, religioso. Después de esa experiencia dejé la religión de lado.

Eso te iba a preguntar ¿cómo te llevas con la religión?

Soy completamente ateo, agnóstico, no me interesa, me parece que es todo mentira.

Me imagino que hubo un proceso anterior…

Sí, fui monaguillo. Hice toda la primaria en un colegio católico, parroquial palotino. Era amigo de los curas. Y un día, en primer año, la catequista pregunta: ¿qué es la fe? Y todos empezaron a tirar, hasta que me preguntó a mí, “Andrés ¿Porqué tenés fe?” Y yo dije “porque sí”. Y ella dijo efusivamente: “ven, Andrés tiene fe porque sí. Eso es tener fe”. Y yo pensé “me están cagando”. Y eso fue un detonante. Desde ahí que dije, algo está mal.

¿Y en tu casa?

En mi casa eran católicos, practicantes, sí. No eran chupacirios pero sí muy espirituales…

Vos decís, sos ateo, agnóstico… ¿en qué crees? ¿Cómo crees que vivís lo que es importante para vos?

Mmm… no sé, no sé si me lo planteo mucho. Yo creo en el ser, no en vano  hay 5.000 años de historia, quizás nos toca o no nos toca ser un pedazo de eso que va quedando, quizás modificamos algo, quizás no nos toca ser el que modifica algo, lo cual no me quita el sueño; no es que yo vivo para eso… Creo que el motor de lo que hago son mis hijos, la gente que quiero, es un motor inexplicable si querés…

Vamos a tu obra. ¿Tenés un método? ¿un procedimiento?

Yo hago pintura, dibujo y a veces escultura en pequeños formatos. La técnica es el resultado de lo que pasó primero por la cabeza, de lo que quiero trasmitir. A veces uno está experimentando con algo, y eso dispara cosas, y en ese proceso empezás a descubrir que estás comunicando algo. Soy de los que piensa que la obra es comunicación. Cuando yo estoy trabajando una obra, un dibujo, lo que sea, estoy comunicando algo.

Si miro para atrás, veo que yo fui abordando distintas temáticas, y que el eje siempre es el hombre, pero lo que se va modificando es el zoom, a veces estoy en macro, pegado o desde adentro y a veces desde afuera, y eso no lo controlo… eso pasa.

A veces llego a la obra accidentalmente y después la empiezo a desarrollar. Y eso es un proceso de laburo, yo dibujo todos los días, entonces en algún momento algo va a salir.

¿Cuál es la actitud que traducís en tu obra? ¿Podés pensar una respuesta aunque obligue a una generalización?

En general soy más irónico que violento, y busco a través del chiste generar algo en el espectador…

Los metamensajes están todo el tiempo, y ese es el mambo interior, después la obra la consume el que quiere, la ve el que quiere y le gusta al que le gusta y al que no… Hay gente que se interesa por saber un poco más, y quizás te pregunta. Tampoco son códigos que oculto, si te interesa, te lo cuento; sino disfrutá la obra como la sientas.

¿Vos vivís de lo que haces?

Si, de las publicaciones de los dibujos, hago diseño gráfico, hago algunas ediciones de libros, y vendo las obras. Trabajo de manera independiente y eso tiene algunos altibajos. A veces la obra se vende, a veces está parada. En épocas de crisis económica el arte es lo primero que se recorta, en todos los ámbitos.

¿Qué podés decir de lo que implica la comercialización de la obra?

Lo que yo hago como producción artística, como obra, no me lo va a modificar nadie, ese es mi mundo. Pero si vos me encargás algo que no es mi onda, no tengo problema, aunque últimamente selecciono mucho más los trabajos que agarro. Necesito algún punto de empatía para hacerlo sin después terminar de mal humor por hacer algo que no me gusta. Y creo que una cosa alimenta al a otra. Para mí el arte es una manera de vivir.

¿Cómo ves a Salta, en relación al arte?

En Salta en los últimos años empezó a generarse cierto movimiento. En parte a partir de la auto-gestión como Fedro, Bordó, Mamoré, etc y también con las apariciones del MAC y el Museo de Bellas Artes, sumándose a la Casa de la Cultura… fue todo un gran aporte a la escena artística. Toda esa infraestructura va legitimando el arte, va generando un circuito de arte. Hay movimiento. Salta es como un pueblo grande, y es más fácil ramificarse y hacer esa metástasis social. No sabes por dónde te pueden aparecer oportunidades. A mí haberle hecho las tapas a Los Huayra, me abrió otras puntas, me conoció otra gente que se interesó en poner arte en sus gráficas como Mariana Baraj, Perro ciego, etc…

¿Cuál es la temática de tus obras?

Lo que está todo el tiempo es la presencia del hombre; lo que hacemos y deshacemos; el hombre por sus elementos, por lo que deja y por lo que modifica. Yo creo que uno va contando lo que tiene a la vuelta y lo que le pasa. (piensa y continúa) … los chicos, mis hijos, me cambiaron mucho la forma de abordar el arte…

¿…la concentración?

No, la forma de pensar; pienso el arte de otra manera. Cuando era más chico era también más punk. Tenía una forma más bélica con respecto a la obra, era más confrontativa. Estaba en una lucha, y al nacer mis hijos cambió el sentido me parece, desde ahí  empecé a abordarlo desde un costado más lúdico, para pasarla bien, no para pasarla mal.

¿Tenés algo puntual, que quieras trasmitir en tus últimos trabajos?

No sé si hay algo especifico, quizás sea medio pretencioso el querer trasmitir una idea unidireccional… uno busca más bien una forma de contar cosas que después serán interpretadas según el espectador. Cuando uno arma una muestra, está contando algo, está exponiendo su visión sobre eso. Analizado de una manera, pensado de una manera, y producido de una manera. Si creo que en mi trabajo, la intencionalidad es que a través de cierta ironía y códigos le pase algo a la otra persona.

¿La política te interesa?

Si, me interesa mucho y no estoy nada contento con este gobierno ni los anteriores. No milito, es más, no me gusta la palabra militante, pero sí creo que mi obra tiene, a su manera, contenido político.

Verdad/ Muerte/ Amor/ Destino

La verdad: fundamental

La muerte: soy desapegado, no voy a los velorios, prefiero no tener vínculo con lo fúnebre. No me enrosca, no está dentro de mis preocupaciones.

El amor: el motor. Tan fundamental como la verdad, van de la mano.

El destino: uno a veces piensa en un destino escrito, ser un tocado por la varita, pero para ser ese elegido tenés que estar listo, generando cosas y produciendo, porque te puede pasar que te llegue el momento y te lo pierdas por dormido.

MUESTRAS

Exposiciones individuales

2017 – “El Buscador y el Vino” – Budeguer – Mendoza

2015 – “Cabezas de época” dibujo/digital – Kaleidorama – Bs. As.

2014 – “Sorongonia” pintura / dibujos – M.A.C. Salta

2014 – “Voladores, Caminantes y Soñadores” dibujos – Galería Thames –  Bs. As.

2013 – “Voladores y caminantes” dibujo/digital – Mus. Arte Contemp. Santa Cruz – Bolivia

2012 – “Gente Transparente” escultura/objeto – M.A.C. Salta

2010 – “Con la izquierda II” dibujos – Galería Mamoré – Salta

2009 – “Ciudad Feliz” pintura/instalación – M.A.C. – Salta

2009 – “Con la izquierda” dibujos/historieta – Galería Fedro – Salta

2007 – “Múltiples” pintura/instalación – C. de la Cultura – Salta / Catalinas Park Tucumán

2006 – “Cabezones de la Sociedad” dibujo/esculturas – Plaza de Almas – Salta

2005 – “Argentino Manggiacapeletti” pintura/objeto – Fundación Salta

2004 – “Bolivianas” pintura/dibujos – Colegio de Psicólogos de Salta

 

Compartir esta nota...
Share on Facebook
Facebook
Share on LinkedIn
Linkedin
Tweet about this on Twitter
Twitter
Email this to someone
email
Print this page
Print
sin comentarios
10 / 84
Acerca de Capiton(é)
- Dame tu libertad... o dame tu vida.

- Exigió el presunto Amo.

- Ja. - Respondió el presunto esclavo.

Volver, ya no fue posible.

About
Soledad Lecuona de Prat, nació en Salta, Argentina (1982). Cursó sus estudios universitarios en la Facultad de Artes y Ciencias de la Universidad Católica de Salta obteniendo los títulos de Profesora y Licenciada en psicología.

Luego de trabajar durante algunos años en diversos organismos públicos, tanto en el área de capacitación como de atención a personas en estado de vulnerabilidad social, psicológica y afectiva, se volcó -hace ya más de 10 años- a la atención clínica de pacientes en su consultorio privado.

Actualmente trabaja en una investigación sistemática del Seminario Nro. I de Jacques Lacan con el objetivo de publicar futuras obras sobre su contenido.

Pasa sus horas escribiendo ensayos, poesías y cuentos que abordan cuestiones cotidianas, sin dejar de lado su percepción profundamente analítica.

Con el fin de exponer sus pensamientos creo el blog "Tiene nudos" (2014) que se consolidaría posteriormente, bajo el nombre de "Capitoné (2017).

Actualmente vive en la provincia de Salta, junto a sus tres hijos.

ENVIAR CONSULTA

Comentarios recientes
Typology

DISEÑO WEB CAPITONE · TODOS LOS DERECHOS RESERVADOS CAPITON(É)
2017