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Entrevistas a mí
diciembre 4, 2023|Capiton(é)

Entrevistas a mí

Tiempo de lectura: 7 minutos

¿Por qué Escritos “viscerales”?

Por un deslizamiento que a tus oídos sonaría delirante, asique alcance con decir que el nombre surgió muy orgánicamente, de un solo tirón y sin dudas.

La granada con la abeja, es un recorte de una obra de Dalí ¿de dónde surge la elección?

Inicialmente buscaba una granada para ilustrar la tapa, porque el fruto en sí, siempre me resultó enigmático y porque tiene diversas implicaciones significantes. Después mi editor encontró este recorte de la obra de Dalí, y me pareció muy apropiado. Por el arte, por lo onírico y por lo surrealista. La simbología detrás de la granada la conocí mientras buscaba posibilidades, es muy amplia e interesante. En lo personal, está vinculada con un recuerdo. Siempre vuelvo a lo que no se puede volver a encontrar. La primera vez que vi un árbol de granadas fue en el campo, y nunca más lo volví a ver, a pesar de que anduve por los mismos potreros toda la vida. Fue muy emocionante este año, porque viajé a Sevilla y en la entrada del Archivo General de Indias, me encontré con un granado cargado de frutos.

¿Por qué en la solapa dice solo Lecuona y no tu apellido completo?

Porque mi apellido es pomposo y me cansa. Además, como dice Saramago, tener no es poseer. Yo soy mi apellido, no de mi apellido.

¿Te gustaría ser reconocida por haber escrito sobre toda la obra de Lacan?

No aspiro particularmente a ningún reconocimiento. Lo que me gusta en realidad, es que el trabajo que hago impulse conversaciones, y me permita dialogar con otros, otras personas dentro del psicoanálisis y que permita al psicoanálisis mismo, conversar con otros discursos.

¿Por qué los capítulos del libro están bajo el subtítulo de Reacciones Espontáneas

Hay una cita de San Agustín que dice, “Debes vaciarte de lo que estás lleno, para llenarte de lo que estás vacío“. Cuando empecé a escribir el libro, yo ya había participado de infinidad de clases sobre psicoanálisis y había leído cantidad de libros, pero mi contacto con Lacan, con la obra de Lacan sin intermediarios, había sido muy poca. Había leído algunos seminarios y algunos capítulos de seminarios, pero en general, había accedido a los conceptos lacanianos a partir de la lectura de otros. Entonces mi intención fue aproximarme al texto con la posición de alguien que pisa por primera vez una ciudad o entra por primera vez en una casa, con avidez y curiosidad, e intentando dejar de lado cualquier concepto adquirido previamente. Es un buen ejercicio. Además, aun cuando no se dijera nada, el único triángulo que me resulta simpático es el de la Santísima Trinidad. En las teorías, como en la vida, hay que hacerse al ejercicio de ir a las fuentes, y evitar a toda costa, cualquier tipo de triangulaciones. Cuando uno lee un libro traducido, ya hay una triangulación que no se pudo quizás evitar. A Lacan, por ejemplo, tuve que leerlo traducido, porque no sé francés, y transcripto, que no es lo mismo que escucharlo en vivo, porque las modulaciones dicen muchas cosas. Entonces si a eso le sumamos la lectura de otros, y las interpretaciones que otros pueden hacer de los textos, lentamente nos alejamos de lo que dio origen a una determinada teoría.

Se dice a veces, que quien no puede explicar algo de manera simple no sabe de lo que habla, y si bien es así en algún punto, no siempre es así. La teoría lacaniana es extremadamente compleja, y hay que asumir que desentrañar el tejido significante que organiza a un ser humano, no es soplar y hacer botella, o “bufar i fer ampolles”… que es la forma original del dicho. Lacan era excepcionalmente lúcido, excepcionalmente honesto, siempre analista, y siempre estratega. Hay que soportar su estilo, que es agotador, pero negar su genialidad es pecar de soberbia. No es la construcción teórica lo que lo vuelve genial, sino lo que fue transmitiendo mientras construía teorías. Se pasó de rosca – seguramente – porque es como dice no sé quien: todo siempre dura un poco más de lo que debería, lo que podría traducirse también en que todos erramos en nuestras propias tendencias. Quien es muy bueno, se equivoca siendo bueno por demás, y quien es inteligente, persevera en su propio lugar.

¿Fue escrito de forma reactiva a algún suceso o ante un momento de inspiración o es que lo pensaste desde hace mucho tiempo?

Surge de una imposibilidad, como casi todo en la vida. Escribo desde chica, pero no tengo demasiada capacidad de inventiva. Por el contrario, mi manera de aproximarme a la escritura es en un vínculo más cercano a la palabra que a la narración y más cercana a los conceptos que a las historias. Eso, del lado de la escritura. Del lado del psicoanálisis, tenía ganas de leer a Lacan y pensé que quizás si empezaba por el principio, se me hacía más fácil seguirlo.

¿Hay algún mensaje encriptado en el nombre de los capítulos o es simplemente un recurso poético?

Hacen alusión a conceptos analíticos que se trabajan a lo largo del libro. Los analistas probablemente lo entiendan de ese modo, y los que no lo son, pueden rescatar lo poético.

¿Iturbe es por Rayuela? 

No para mí. Iturbe es una localidad muy cerca de Iruya, camino a Iruya. No terminé de leer Rayuela, asíque me pierdo tu referencia.

¿A quien está dirigido el texto?

A quien quiera leerlo, como todo libro.

Me sorprendió la letra de la canción de Leonard Cohen y qué melodía!

Tiene una letra increíble, y una melodía conmovedora. Me gustan las versiones de Jeff Buckley y de John Cole. La primera vez que la escuché, fue viendo Shrek, porque es parte de su banda sonora, y me pareció espectacular. Pero hay dos razones que justifican la cita en el libro: la primera es que hace alusión a la historia del Rey David, y Betsabé, que tiene resonancias muy personales para mí. Leí la historia del Rey David a los 14 años, en una versión muy poética. Es un libro al que siempre vuelvo, porque me emociona. La segunda razón, es que esa historia, la de David y Betsabé, representa muy bien el pasaje del padre a la mujer por el que todo hombre tiene que atravesar, así como la función de lo femenino en el mundo. Cuando ese pasaje y/o esa función no se llevan a cabo, lo que sucede es la guerra.

Me imagino que el momento de ver el libro impreso por primera vez, fue emocionante, sobre todo siendo tu primer libro.

Si, fue emocionante. También renegué porque rapidamente me di con las cosas que me hubieran gustado de otra manera. El trabajo a la distancia con la editorial y mi falta de experiencia dejó en el resultado algunas cosas que no me gustaron. Y, bueno, ya no hay nada que se pueda hacer, solo mejorar los próximos libros, si es que los hay.

¿Qué cosas, por ejemplo?

En primer lugar, el papel, hubiera preferido una tonalidad distinta. Y otras cosas del estilo, la tinta, el tamaño de la letra, algunas hojas están medio torcidas, y algún error en la bibliografía; cosas así. Me olvidé de Coldplay en la citas discográficas, lo que es muy raro. Después con respecto al texto, me sorprende que a pesar de que ya pasaron casi dos años, no le cambiaría sustancialmente demasiadas cosas, quizás un par de palabras, porque deslizan hacia lugares equivocados, o más que equivocados, complicados.

¿Es un objetivo o un sueño cumplido?

No sé porque, hay ciertos lugares comunes, como “los sueños cumplidos” “las metas alcanzadas” que me generan cierto malestar. Pienso muy a largo plazo, pero actúo con la muerte hablandome al oído. La idea de cumplir sueños, me empalaga. O no la idea en sí, sino el decir cosas como “quiero cumplir mis sueños”. Bueno, no sé, yo quiero vivir. Entonces todo lo que hago, es hacer lo que tengo que hacer hoy, y si hoy toca publicar un libro, lo publico, y si hoy toca venderlo, lo vendo, pero no estoy pensando por adelantado en los sueños que quiero cumplir. Quiero entender cosas, siempre quiero entender cosas, y el ser humano es insondable; siempre hay cosas por aprender. El deseo de saber, es lo mejor que hay, porque es gratuito y no se acaba nunca. El resultado de querer entender cosas, es que escribí un libro en el que me refiero a todas esas cosas que quiero entender.

¿Vas a seguir publicando? ¿Tiene algún otro proyecto en mente?

Pensé que iba a hacer una reseña como esta, con cada seminario. Pero me pareció que era excesivo y cambié de idea. Ahora quiero terminar de leer todos los seminarios, y quizás escriba una reseña al final de todo. Pero no sé, hago camino al andar. Por fuera de la teoría lacaniana, estoy haciendo una compilación de otros textos breves que fui publicando en mi sitio durante estos años. Estoy trabajando en eso, con mucha dificultad porque me aburre sobremanera leerme a mi misma, y me genera ansiedad. Por ahora sé que va a tener 17 textos breves y que se va a llamar 371.

¿Porqué ese número?

Porque sí.

¿El no error del prólogo lo podemos interpretar como un acto de humildad o de rebeldía?

Lo podés interpretar como más te guste. Lo más probable es que no tenga nada que ver conmigo. Pero de eso se trata, de que el libro se teja con tu propia vida. Dice Juan José Millas en una de sus novelas, que un buen libro es aquel que puede tejerse con la biografía onírica del sujeto, es decir que un buen libro o un libro que ha sido bueno para alguien logra entretejerse con su propia vida, se vuelve una conversación, se cuela dentro de uno, le dice cosas a uno, sobre uno.

Las poesías del final, son una lograda ocasión para la belleza ¿Cómo surgió la idea de incorporarlas al final del libro?

Estaba en la etapa final del libro, trabajando en el cierre, y un día mi hijo Hilario me manda un mensaje por el teléfono, desde su cuarto, yo estaba en el living, es decir, estabamos a 10 metros máximo, pero el me manda la pregunta por ahí. Estaba haciendo un deber de lengua para el colegio, y me preguntó, mamá ¿qué es un diálogo? Inmediatamente su pregunta, inspiró la poesía que le escribí a él. Como les dediqué el libro, pensé que estaría bueno escribir una para cada uno, e incluirlas, para hacer la dedicación efectiva. Asique usé el listado de palabritas lindas que tengo de ellos, que fui juntando a lo largo de los años, para escribir las otras dos, y así quedaron. Cuando digo “una ocasión para la belleza”, no estoy hablando de las poesías, sino de mis hijos, que son la belleza de mi vida, indudablemente.

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