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1850
julio 3, 2021|Cartas

1850

Tiempo de lectura: 2 minutos

Salta, 13 de julio de 1856

De Gregoria, la madre. A Adolfo, el hijo.

Mi querido hijo:

En este momento acaba de partir mi Sergio. Y ésta es la primera vez que me ha sido más soportable la separación de uno de ustedes, por la esperanza que tengo de que pronto los veré a ambos aquí.

Anoche recibí una carta de mi comadre, con un rico paño de manos, hecho por ella, que me pide te lo mande como un recuerdo de todas. Sergio te lleva ambas cosas. Le ha tomado a Sergio, un 9 de julio horrible. Como se ha comenzado la construcción del cementerio, obra tan necesaria, han dispuesto que este año no se gaste en fiestas públicas, sino que se destinen todos los fondos a este objeto. Así es que la víspera fue el bando con solo 50 hombres del piquete, uniformados, por la noche retreta e iluminación y embanderamiento durante los 3 días.

El 8 por la noche, los jóvenes organizaron en casa de Bedoya un bonito baile con ambigú, buenos pavos, perniles y demás. Asistieron las niñas con un lujo asiático y duró la fiesta hasta las 4. Mi Sergio no puso allí los pies, dando pretexto de que estaba con dolor de cabeza, pero aceptó en cambio la invitación de Don Saturno Tejada a tomar empanadas en su chacra con toda la familia, porque todavía no pierden las esperanzas. Y la cosa fue que Sergio sabía que las Uriburu no asistirían al baile, porque no tienen relación con las Bedoyas, y por esto perdió su hermoso baile.

El 9 hubo misa de gracias y luego misa de 11, a las que asistió Sergio invitado por el Gobernador. Por la tarde hubo pruebas en la plaza por una compañía de acróbatas y equilibristas ingleses, a la que el gobierno pagó $ 200. Las señoritas y los jóvenes se reunieron en los altos del Cabildo. Allí nos encontramos con las Uriburu, y nos invitaron a pasar a su casa, donde habían dispuesto una tertulia por ser día julio, en la que desplegó Don Sergio su buen humor. Y que casualidad, a la misma hora que escribes que tomarías una copa por las amigas, todas las Uriburu brindaban por vos. Al final, Doña Pepa hizo saber que esa cacharpaya, era para Sergio, y nunca la vi a ésta de mejor humor que aquella noche. Las mesas estuvieron muy bien servidas.

Muy de paso hablé con Escalera sobre tu encargo. Contestó que con mucho gusto harían la sociedad y que él hablaría contigo sobre esto.

Se queja Gregorio de que no lo informo de todo lo que ocurre en Salta. Estaba en la creencia de que ustedes le mandaban “El Comercio” en todos los vapores, ahorrándome el trabajo de tener tanto que escribir. Espero que en adelante no serán egoístas, pasándole todas las gacetas, después de leerlas. El mensaje del Presidente(*) que desea leer, está en El Comercio.

Mucho he sentido no poder mandarte nada con Sergio, por lo que va a dar vuelta tan larga por Sucre. Soy de la opinión que no te vengas solo, para que arranques con Sergio de allí y le ayudes en la liquidación. Me ha dicho que calcula estar aquí para carnaval. Te dirá él de los deseos de Ceballos para hacer sociedad con ustedes, lo mismo que Escalera.

(*) Justo José de Urquiza (1854 – 1860) Primer Presidente de la Confederación Argentina.

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marzo 19, 2021|Cartas

1850

Tiempo de lectura: < 1 minuto

De Gregoria – la madre – a Sergio, el hijo.

De Salta a Cobija.

31 de marzo de 1849.

Me has acibarado los días de Salta con tu silencio, pues van dos correos que no escribes y hasta ha habido persona que me ha asegurado que te habías ido a California. La idea sola de que pudieras hacer tal cosa me ha tenido desesperada, siendo ese un viaje tan expuesto por la fiebre amarilla y por mil otras cosas.

Yo estoy aquí sin saber cuándo haré mi viaje a Chuquisaca por las revueltas que hay en ese país. Escriben de Potosí que hay tres partidos fuertes y que se irán pronto a las manos. De Sucre no he tenido cartas porque está cerrado el camino a Potosí y yo sin saber que será de mi tienda y de mis hijos.

A Jacoba le escribo que me avise si han vendido algo de la consignación de libros de Don Guillermo para que le manden el importe.

Si las cosas en Bolivia siguen mal, tendré tal vez que quedarme aquí hasta septiembre, y cómo desearía que me hicieras una visita para que conozcas tu país y tus parientes, que desesperan por verte. Espero el correo de abril para resolver mi viaje, según lo que me diga mi mamita.

Ya estoy viendo que la Cuaresma se ha pasado sin que hayas pensado en confesarte después de tantas promesas que me hiciste. Hemos estado 11 días de Cuaresma en los Cerrillos, que estaban deliciosos con las tabladas de los muleros que van para arriba.

Muchos cariños te manda tu tía Manuela, Nicolasa y también Pinto.

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febrero 16, 2021|Capiton(é)Cartas

1850

Tiempo de lectura: < 1 minuto

Salta, 24 de febrero de 1854. A Potosí.

De Gregoria, la madre, a Adolfo, el hijo.

Te escribo sin esperar el correo de mañana porque me voy a Rosario donde están Jacoba y Deidamia, desde hace 4 días. Probablemente se quedarán allí todo marzo, y estaremos juntas para Carnaval.

Noto que las niñas se preparan con entusiasmo para los bailes y para jugar carnaval. Han llegado algunos jóvenes, entre ellos Ceballos y Ormaechea. Regresaron del campo, las Solás y la Jacobita. Siento que hayas metido tanta fajina por tu viaje, cuando lo mismo habría sido 12 días más después.

No olvides traer todo el sencillo que puedas, es decir, en medios y en reales, porque su falta trae mil dificultades. Me dicen que los Palacios han mandado a Tucumán mil pesos en sencillo y lo han vendido con premio de 2 reales en cada peso.

Anoche llegó un señor Padilla, quien asegura que en Lima hubo una revolución contra Echenique que dejó el Gobierno. Si esto se confirma, se abrirá pronto el puerto de Cobija.

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febrero 1, 2021|Capiton(é)Cartas

1850

Tiempo de lectura: 2 minutos

Salta, 28 de enero de 1856.

De Gregoria, la madre, a Adolfo, el hijo.

A Cobija.

Mi amado Adolfo:

Tu carta desde Atacama me sacó del cuidado que tenia de cómo te habría ido en el camino, pero cuando supe lo que habías sufrido en la cordillera, me eché a llorar. Nadie hubiera pensado semejante cosa en el mes de enero. Pero lo singular es que pensaras por un momento que nos hubiéramos olvidado de pedir al Cielo por vos. El 5, el canónigo Feijón rezó una misa por la felicidad de tu viaje en el altar del Señor del Milagro, y el 6, que fue día de Reyes, te ofrecí la comunión. Quizás por eso te salvaste, hijo, y te hace ver el Señor que hiciste mal en no querer confesarte en Salta. Y sí aquí me has hecho tantas trampas en las misas, cómo será allí. Espero que Sergio te dará el ejemplo, y que juntos irán a misa todos los domingos.

Anteayer sábado volvimos de nuestra expedición a San Lorenzo. Desde que te fuiste se han declarado las Uriburus con tantos cariños y tantos obsequios, que ya me acortan. Vino mi comadre Pepa con la galera y nos llevaron allí el domingo pasado. Hemos pasado 7 días muy lindos. A cada momento te recordaban las niñas y una noche Doña Pepa sacó dos botellas de champaña y yo unas masas. Estaban varias otras gentes de la casa de Castellanos, donde nos dieron un cuarto y nos alojamos allí. Y tomando en su mano una copa llena, mi comadre se paró y me dijo: comadrita, usted sabe que yo no pruebo licor, porque me hace mal. Esta copa la tomo por sus dos hijos y particularmente por nuestro querido amigo Don Adolfo. Y se la concluyó.

Ayer de mañana estuvieron aquí todas ellas y les convidé duraznos y vino y me encargaron que te avise que cada una había tomado una copa por vos. Don Lucio fue con Napoleón a traernos de San Lorenzo y volvimos todas a caballo porque nos acobardó el camino, que no es bueno para coche.

Se anunció que la diligencia que debe salir el 2 de febrero llevaría los 27.000 pesos de la suscripción, pero no sé si han encontrado piñas y onzas de oro para cambiarlas. Todos han entregado ya lo que les toca.

Hasta ahora se lamenta la Jacobita Tejada de los hermosos días que has perdido de pasar en el Rosario, por el apuro de tu viaje, aparte de que con tal demora te habrías librado de las aflicciones que has pasado en la cordillera. La cosa no tiene remedio.

Todas las amigas me encargan muchos mensajes, para vos y Sergio. Anoche Doña Jacoba me dio una retahíla, Petronila, tus amigos Ricardo, Cleto, Lucio, Santa Cruz, Simón y Don Pedro, me encargan mil cosas, pues todos son enamorados tuyos.

Estoy todavía sola con Deidamia. Las de los Sauces no tienen miras de volver. Jacoba escribe resentida porque no fuiste a despedirte. Le contesté que partiste con urgencia.

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marzo 28, 2020|Capiton(é)Cartas

1850

Tiempo de lectura: < 1 minuto

De Gregoria, la madre, a Adolfo, el hijo.

Salta, mayo 11 de 1867. A Buenos Aires.

Mi querido hijo:

Tengo a la vista tu carta desde Córdoba, del 23 pasado, y ahora no sé adonde debo dirigirte ésta, porque con la aflicción del cólera morbo, ignoro si estarán aún en ese pueblo o habrán seguido a Buenos Aires. Se dice que ha habido casos en Fraile Muerto. Parece que tratan de que no lleguen gacetas por temor al contagio. Aquí han ordenado que se blanqueen todas las casas por dentro y por fuera, con $ 25 de multa, hasta el 25 del corriente. No sé que hacer con una casa tan grande como esta.

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marzo 11, 2020|Capiton(é)Cartas

1850

Tiempo de lectura: < 1 minuto

De Gregoria, la madre, a Sergio, el hijo.

Salta, 27 de marzo de 1850. A Copiapó.

En este correo ha recibido Pinto la noticia de que su padre, Don Manuel, estaba en sus últimos momentos, por lo que está sumamente afectado.

Mucho me ha afectado a mí la forma cómo ha muerto M. Antonio, y no saber yo que a este hombre lo habían tenido en la carcel de Tucumán. Por lo visto, todos me ocultaban esto a mí. Con razón no tuve contestación a las cartas que le escribí a La Rioja.

Es miércoles santo hoy. Ah, hijo mío, van dos cuaresmas que no te confiesas.

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julio 3, 2019|Capiton(é)Cartas

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Tiempo de lectura: < 1 minuto

Salta, 12 de julio de 1954

De Deidamia, a Adolfo.

Querido hermanito:

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UNA CARTA
enero 20, 2019|Capiton(é)Cartas

UNA CARTA

Tiempo de lectura: < 1 minuto

De Wolfgang Amadeus Mozart a Constanze Weber

16 de abril de 1789

“Mi pequeña y querida esposa, tengo un buen número de peticiones que hacerte:

1° te pido que no estés triste,

2° que cuides de tu salud, y no te fíes del aire primaveral,

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diciembre 24, 2018|Capiton(é)Cartas

1850

Tiempo de lectura: 2 minutos

De Gregoria, la madre,

A Sergio, el hijo.

Salta, 22 de diciembre de 1849

 

Contesto tu carta en que me hablas de la escasez de ropa en que llegó Adolfo, lo que me extraña porque he recibido de casa la cuenta de los gastos de viaje de este niño, donde figura la ropa necesaria. $210 es el costo del viaje de Adolfo y Deidemia. Lo que puedo decirte es que he gastado mil pesos desde que salí de Bolivia y  eso es el trabajo de 9 años como un macho de carga, privada hasta de tomar un pocillo de chocolate y remando con la costura y con toda clase de trabajos, como te consta. Ahora me sales conque le tomarán a mérito, cuando ya no tengo fuerzas para tanto trabajar, y había creído que yo no tendría que afligirme más que por mí y la niña.

Fonlis, que ha llegado de Valparaíso, me ha traído un recado de Domingo García diciéndome que lo mande a Adolfo para ocuparlo allí. Yo te hablo con mi corazón: más querría que esté a tu lado y que aprenda a trabajar, para que si uno se enferma lo asista el otro, porque el lugar de un hermano no lo ocupa nadie, además de que necesita dejar esa flojera y asentar la letra, porque de lo contrario iría a sufrir mucho y sería una vergüenza que dijeran que no sabe trabajar. Dime pues tu opinión después de las reflexiones que te hago.

Me lleno de amor propio al ver que don Luciano, te tiene tanta confianza. A la verdad que es la principal cualidad en un joven la honradez y la moralidad, porque se dice a boca llena: es una perla preciosa un joven virtuoso y honrado. Deseo que le imprimas a tu hermano estas ideas.

Ha llegado Zuviría, y su mujer ha tenido un grandísimo gusto de verlo después de 18 años, junto con los cinco hijos que llaman la atención por lo bien educados y buenos mozos, que son la admiración de este pueblo. Me dijo Zuviría que tuvo gran placer cuando te encontró a bordo, que estabas muy bien.

Mañana me voy con Jacoba a Cerrillos para hacerla pasear un poco. Cuando tendré el gusto de verlos a los dos ustedes, retozando allí. Pinto, Jacoba y Deidamia, y todas tus tías me encargan mil cosas para los dos.

P.D Mi querido Adolfo: con mucho retraso he recibido tu carta. Me alegro muchísimo que estés al lado de tu hermano y espero que sabrás ganarle la voluntad a don Luciano, como lo ha hecho Sergio, y que ambos reconozcan a un padre en la persona del señor Durandeau. Recibe mil afectos de tu hermanita, de Elisa y de tus tías y hazle una visita a mi nombre a tu madrina.

Tu madre que te ama de corazón.

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noviembre 6, 2018|Capiton(é)Cartas

1850

Tiempo de lectura: 6 minutos

Salta, octubre 13 de 1856

De Gregoria a Sergio, de Salta a Cobija

 

Mi hijo amado:

Después de 11 días de camino llegó el peón Nicolás con cartas de Uds. Y tuve el gusto de saber que habías llegado felizmente a tu casa, a reunirte con Adolfo.

Me dices que has encontrado a tu amigo muy manso. Ya lo creo. Mientras en su corazón encierra la felonía más negra, y por cómo el no habría sido capaz de realizar tales cobranzas, por eso estaba tan cariñoso. Es cosa que me confunde el manejo de Durandeau. Todo el día he llorado, después de leer tu carta, y quiero pedirte una gracia, que no me la negarás, es que me permitas que yo le escriba una carta a Don Luciano tan luego como conteste él la que le dirigiste desde aquí, porque me persuado de que mudará completamente de tonada tan pronto como se imponga de su carta. Y si no fuera así, sería una crueldad dejarle con el tanto a él y al colla. ¡Qué fuerte es la ingratitud!.

Las varias personas a quienes he hablado de la liquidación del negocio de Cobija, me han dicho que tienes derecho a pedirla judicialmente, si se oponen a hacerla voluntariamente. ¿Y como no ha de ser justo, hijo, que le escribas a este hombre, haciéndole ver si halla razonablemente, que después de 9 años de trabajo salgas de su lado con las manos vacías? Pero dejemos este asunto que tanto me afecta.

Hablé con Escalera. Me leyó tu carta, y me salió con que no tendrías lugar en este negocio, porque ya estaba hecho con Gómez, según lo vería yo por las cartas que te había escrito para que le arreglaras el negocio de burros en esa. Me fastidié mucho, porque me di cuenta, de que ha aprovechado los datos que tú le diste para dar impulso al negocio, y no sé como supo la carestía que había en Iquique, por eso se marchó en seguida al Valle, y preparó con Gómez, 600 burros para mandar.

Lo ví a Ricardo y le descubrí el misterio, proponiéndole que reúna él los burros y que Adolfo se encargaría del negocio a medias. Me agradeció mucho, y contestó que el solo tenía 110 burros capones, porque el resto son hembras para fomento de la cría, y que en todo caso se viniera Adolfo para los Valles (el camino pasa por la Hacienda) y que allí podría hacer personalmente el negocio, no obstante que Gómez compra cuanto burro se vende en la región y que él lo ayudaría. Ricardo se irá a los Valles en cuanto reciba su negocio y allí podrían hacer mucho los dos con Adolfo.

También he hablado con Don Zenón Arias, el marido de Azucena, quien me dijo que en la frontera de Catamarca podrían hallar los burros que quieran y que este año, cuando fue a Vilque, con sus mulas, le dijo el joven Antenor Saravia que Don Nicanor Ormaechea había vendido en Iquique cada burro en 2 onzas de oro, claro es que ahora estarán más caros.

Además he escrito a Don Gabino Pérez, para que me informe de unos 200 burros que me dicen hay en invernada en la Quebrada de Jujuy. Te comunicaré oportunamente todos los datos que reciba.

No sé hasta donde irán las especulaciones de Escalera y Ramón agregadas a la buena suerte de Gómez, y los tres trabajan con una actividad que van a llenarse de plata hasta las narices, porque no hay negocio que ellos no hagan.

También he hablado con Don Evaristo Uriburu, quien me dijo que en sus haciendas de Orán tenían mucho en que ocuparse, que les daría los rastrojos preparados para sembrar algodón y añil, que se dan bien allí. Me dijo que el aserradero también sería buen negocio. También le pedí te mandara copia de las cartas de Alcorta y del agente en Liverpool para que veas lo que dicen de nuestro vapor, porque no quieren darlas a la prensa para convenir así para el negocio. (…)

De todos modos, es preciso que hagas fuera de vela para sacar tu principal de esa casa de Cobija, porque sin capital no sé cómo se arreglarán aquí y hasta hoy no hay más que los 3 mil pesos míos, que están desmembrados por los 250 de la acción del vapor y los 2 mil de Jacoba, que no se qué pensará ella, pues es lo único de que dispondrá si Don Eloy le quita los alquileres de la casa.

Le hice presente a su hijo Joaquín tus ofrecimientos y los agradeció mucho. Me dijo que te ofrecía su amistad. Don Cleto sigue bien, pero alguna clientela le ha quitado Mantegazza(1), porque esta medio de moda el italiano. También hay un tal Amable Bodai, y Rams, que llega de San Juan. Asusta el ver tanto médico.

¿Con que Emilio también quiere venir a Salta? Buena pierna hará con ustedes, hasta ahora no han dado ninguna función los de la compañía lírica porque no hay teatro, no se halla quien quiera encargarse de hacerlo por las muchas obras que se construyen y la proximidad de las aguas. Solicitaron el salón de la Junta, que es el más grande, para dar conciertos, pero no se los han prestado porque ya han preiniciado las sesiones de los diputados.

Ayer domingo, se eligió Gobernador a Don Dionisio Puch, que venció a Don Martín Güemes. Tan bueno habría sido el uno como el otro, pero estoy más contenta con el elegido, con quien tengo mayor amistad y creo que nos servirá mucho en el asunto de la casa (Ay, Gregoria). Se recibirá del cargo el domingo venidero.

Puch tuvo 21 votos, Güemes 13, Don Manuel Solá 1, Todd 1, y Don José Arenales, 1. Me parece que vos también deseabas que fuera Puch. En fin, Dios quiera que resulte un buen gobierno.

Ayer estuvo en casa Don José Manuel Arias, y me dijo que le tuviéramos listas las hijuelas y demás papeles referentes a la casa para hacer hoy mismo, un escrito pidiendo el desembargo de la casa y demostrar que no tienen derecho a ella. Para esto se precisa un poder de Gregorio y de las de Chuquisaca, que se les ha pedido repetidas veces. Escríbele a Gregorio todo lo ocurrido y pídele que mande el testamento de mi abuela, que paréceme fue entre los papeles viejos que le remití. Como Gregorio me escribió que iba a hacernos cesión de su parte en la casa, yo no sé si se tomará el trabajo de mandar poder, aunque le dije que convenía que apareciera con su parte, porque los de aquí le respetan y le temen.

Les estoy conociendo a Don Evaristo y a mi comadre el interés que tienen en que Johnasson vaya a sus haciendas de Orán y mientras tanto la hacienda de Cobos espera que determinen ustedes lo que hacen. Esta tiene la ventaja de estar cerca y con Natalia se conseguirá lo que se quiera.

Anoche fui a visitar a mi compadre, que encontré algo enfermo. Me dijo que en otro correo te escribirá y enviará copias de las cartas prometidas, que todavía no han resuelto los de la Comisión a quien nombrará de agente en el Bermejo, para recibir al vapor, pero que el hará lo posible para que te designen a vos. El agente en Liverpool, escribe que formulen los pedidos de mercaderías y pongan la casa en Orán porque en diciembre estará el buque en Buenos Aires, que vendrá armado y encargado en último caso, con carbón de piedra, para obtener utilidad de él y no desarmado, como le habían ordenado. También están haciendo 2 grandes lanchones para aligerar la carga en caso de que el vapor toque fondo en alguna vuelta del río y salve así cualquier dificultad. El costo de todo es de 25.000 pesos. Alcorta se empeña en que los socios le den 3 acciones al agente en Liverpool, porque dice será muy útil allí a la sociedad, pero que no acepte a otros interesados de aquel puerto, porque mejor es que este buque pertenezca solamente a salteños.

Me refiero a la carta de Ricardo sobre el negocio de burros, y creo que el contrato sería muy bueno. Dicen que Gómez ha reunido 800 para llevar a Iquique. No te podrás quejar de esta larga carta – Mándoles 4 números de “El Comercio”.

Nota: Me dijo anoche Don Evaristo que la hacienda de Cobos, es muy interesante para la cría de ganado. En fin, lo que tu me dices es lo cierto: teniendo buena disposición para trabajar, podrán hacer mucho. Nadie tiene las proporciones de ustedes. Espero que Dios ha de bendecirlos.

(1)  Paolo Mantegazza, (1831 – 1910) Fue un médico italiano,  que encontró reconocimiento por haber aislado la cocaína de la coca, que utilizó en numerosos experimentos, investigando sus efectos anestésicos en humanos.  En 1854 viajó a Sudamérica y se radicó en Salta, en donde vivió varios años, y se casó con Jacoba Tejada, joven argentina de una familia de tradición salteña.​

Investigó costumbres sexuales, formas de celebración y sustancias con las que se embriagaban los pueblos nativos; sorprendido por el vigor sexual de los incas, potentes hasta su vejez, documenta sus hallazgos en su prolífera obra (*).

Mantegazza dirá de la coca, que “contribuye a hacer más alegre la vida, aumenta la conciencia de existir, a la vez que mitiga dolores morales”. (No sé porqué, los carabineros nos siguen revisando los asientos.)

No le quito mérito al señor Mantegazza, pero lo que me hace quererlo es el hecho de que su obra y la de Freud, se ligan de alguna manera. Se sabe, que Dora leía la Fisiología del amor de Mantegazza, cuando arma todo aquel lío. La literatura, siempre es culpable. Ja.

Por otro lado, Freud antes de publicar sus contribuciones sobre la coca, lee la bibliografía disponible y se encuentra con Mantegazza, con quien dice coincidir.

(*) Uber Mantegazza, Elvira María Dianno – Pharmakon 12.

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Acerca de Capiton(é)
- Dame tu libertad... o dame tu vida.

- Exigió el presunto Amo.

- Ja. - Respondió el presunto esclavo.

Volver, ya no fue posible.

About
Soledad Lecuona (38) es escritora y psicoanalista.

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