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agosto 20, 2019|Capiton(é)Entrevistas

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Tiempo de lectura: 6 minutos

– X –

JORGE CORNEJO ALBRETCH

Contame sobre tu recorrido Jorge ¿cómo lo describirías?

Bueno.. empezando por el principio te diría que pasé por todos los colegios y que en dibujo solían desaprobarme. Por aquel entonces, lo clásico era trabajar con las naturalezas muertas, los modelos de yeso, las columnas y yo hacía todo lo contrario.

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julio 29, 2019|Capiton(é)Entrevistas

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Tiempo de lectura: 5 minutos

– IX –
.ROLY ARIAS.

    
Contame, porqué empezaste a pintar.
Bueno… soy autodidacta, no tengo un modo de saber cómo o cuándo empecé, lo que sí sé y puedo precisar es el momento en que me di cuenta que eso que hacía iba a tomar la forma de una actividad definida, no ya algo marginal. Terminada la secundaria, dibujaba siempre y escribía poesía, que era mi pasión, quería ser poeta.
Dejé de escribir porque no tolero leerme; odio leerme. No me tengo paciencia para las cosas que escribo; en esta auto crítica siempre salían ganando los dibujos, era mucho más amable lo que me devolvía el dibujo que lo que me devolvía lo que yo escribía.

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agosto 16, 2018|Capiton(é)Entrevistas

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Tiempo de lectura: 5 minutos

– VI –
.VIVIANA OVALLE.

Tiempo de Lectura: 5 minutos

 

Me ofreció café, y manjares para el paladar.

Su taller; un lugar donde quererse. Y quedar.

De conversación amena y palabra plena,

la artista se me hizo buena, ya antes de mirar.

Revela al hombre que duerme en la arcilla,

sin perder gracia o esconder verdad,

Hay un vacío donde van las letras,

que nombran aquello que sabe inspirar… la extimidad.

 

¿Como fue tu primer contacto con el arte?   

De niña me interesaba todo aquello que se refiriera a la construcción, formación o creación de objetos, armar cosas con piedras, construir con cajitas… de una forma trasladarla a otra que tuviera otro sentido; además me crié viendo todo el quehacer de mi tía Elsa Salfiti, gran escultora, creadora de la Escuela Terciaria de Bellas Artes.

En un momento puso un taller y allí me mandó mi madre a la edad de 10 años; en la Escuela también me daba cuenta que me interesaba dibujar y que a mis dibujos les dedicaba esmero y me motivaba hacerlo, participaba en algún que otro concurso. El contacto con mi tía – ir a las exposiciones con ella, visitar su círculo de amigos – me ayudó a decidir antes de terminar el secundario estudiar en la Escuela de Bellas Artes Tomás Cabrera.

Estudié con mucha pasión y con mucho respeto desde el primer día.

En mi familia, todos estuvieron absolutamente honrados con esto. Mi tía fue realmente una artista que vivió y trabajó con mucha entrega, ella estaba por jubilarse… así que fue una gran alegría para todos.

¿Sentís tu actividad como una vocación? ¿Qué significa eso para vos?

La vocación pasa por definir algo en lo que vos te veas a futuro y lo ames o te apasiones lo suficiente como para que puedas seguir siendo plena con eso.

Yo nunca quise ser artista, quise hacer una obra lo suficientemente grande como para que pase alguien la mire y le sirva para algo, ese fue mi móvil.

El tema económico no es lo que tiene que determinar la decisión de estudiar una cosa u otra. No tengo una visión utópica o insensible de la realidad, pero creo que es importante intentar definir qué es lo que uno quiere ser o hacer en la vida.

¿Cómo fueron tus primeros trabajos? ¿Qué recordas de los primeros tiempos?

Cuando obtuve el título de maestra comencé a enseñar en el Departamento de Arte Infantil en el año 83. Después como trabajo final de mi carrera modelé en arcilla una “S” invertida, que se llamaba “El muro” en donde figuras humanas trataban de escalar, y, con permiso de la Municipalidad, la coloqué en una plaza; luego me pidieron  que hiciera otra escultura y al poco tiempo me ofrecieron contratarme. Trabajé para la Municipalidad 5 años, haciendo obras de restauración, de mantenimiento y de creación.

En ese tiempo y durante once años trabajé en el INSPA (Instituto de profesorado de arte) enseñando escultura; de allí pasé directo a mi taller hasta el día de hoy.

¿Hay temas en particular que vos trabajes, que te interesen?

Siempre me interesó trabajar el tema del hombre en sí, en relación a su condición existencial y espiritual, espiritual en el sentido de trascendencia. Ahora, a la distancia, veo que el grueso de mi obra siempre tuvo el sentido del ascenso, del querer llegar, del mirar hacia arriba, de no quedarte en lo terreno necesariamente.

En el año 2004 inauguré una muestra que se llamaba “Espíritu de vuelo” , la idea era que todos tenemos como una “obligación” de volar; cada uno en lo suyo debe dar lo mejor de sí mismo y debe tener una postura de elevación frente a la realidad que le toque vivir; eran obras de distintas técnicas y estilos pero que aludían al vuelo en alguna medida. El resto de mi obra se mantuvo también en esa línea de pensamiento; a la vida hay que vivirla, no transcurrirla..!

¿Cuál es la función social del arte?

“Sirve” para algo; lo cual no entra dentro de las funciones útiles; no es una cosa útil, pero si me motiva cuando estoy triste allí lo es; como toda manifestación espiritual y sensible del hombre la idea es que pueda llegar al alma.

¿Qué me podés decir de tu proceso creativo?

No racionalizo mi proceso creativo por decisión.  Hay varios tipos de formas del hacer, pero nunca me impongo un método.  La escultura como arte en sí, ya  tiene numerosos condicionamientos de orden estructural, entonces yo, ya tengo ese karma. Capaz por eso en el área de la creación no me impongo condicionamientos. El escultor necesita el espacio, el ámbito y ayuda.. y son condicionantes.

Yo concibo en tridimensión; siempre hice solo escultura y esto ponelo por favor: no hay nada mas lindo que la escultura!! Y pinto porque toda mi obra, excepto los mármoles, es policromada. A mí me gusta modelar en arcilla, luego tomo moldes, sea para piezas únicas, que son moldes de yeso, o sea para reproducción en series limitadas, y fundamentalmente trabajo en vaciados en resina, que son plásticos reforzados, y me gusta trabajar modelando primero, más que tallando, porque en el modelado tenes derecho al ensayo y al error: tenes una segunda oportunidad; en la piedra no tenes solución; siempre trabajé figuras humanas o formas que aluden a las mismas; el grueso de mi obra tiende a la figura humana; mi idea es que la obra llegue al otro, al groso de la gente, por eso me interesa la obra en espacios públicos, si de mí depende, que sea en lugares donde la gente tenga acceso. No me interesa el sentido de elite. El arte debe conmover no solo en lo sensitivo sino en lo intelectual. Se dice que el artista es individualista… se concibe la obra en el silencio y la introspección… y uno se pasa horas en su taller, uno y su obra.

¿Quién accede a las esculturas?

No te podría describir un perfil; escultura se vende muy poco. El arte no se hace para vender, se hace para presentar una propuesta de orden intelectual, sensible, espiritual.. si lo vendes en hora buena y si vendes mucho, en hora mejor; cuando yo hago una exposición, no pretendo vender, intento volcar mi autentico ser en mi obra, me prohíbo eso.

AMOR: es obligación estar enamorado de lo que sea.. puede ser de una persona o puede ser hasta del amor! Pero hay que intentar mantener esa actitud de plenitud que te da el amor porque es el motor que hace que nos relacionemos con todos los demás, vale la pena tratar de alimentarlo siempre, y es contagioso.

BELLEZA: no es importante la belleza como cosa bonita y agradable a los ojos, es casi como una mala palabra en arte, es muy relativa a las culturas, a las épocas, a las modas; no obstante hay un orden, una armonía que la naturaleza humana absorbe y distingue instintiva y naturalmente; hay componentes internos instintivos.

MUERTE: es la única certeza que tenemos en la vida, es algo absolutamente natural, por lo que todos vamos a pasar, yo tengo un sentido de trascendencia por mi condición de persona profundamente religiosa.

DESTINO: dentro de ciertas lógicas, lo define uno, dentro de ciertas condiciones. Uno puede guiarlo, aún con los imprevistos, me adapto. Uno no debe condicionarse, sino provocar situaciones que hagan que tus objetivos puedan llegar a alcanzarse, que es la parte mas difícil, es el camino mas largo pero el más interesante.

 

 

 

 

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mayo 18, 2018|Capiton(é)

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Tiempo de lectura: 8 minutosTiempo de Lectura: 8 minutos

– IV –

.PAULA CASALDELRREY.

 

 

Una gota constante, perfora una piedra.

Lucrecio

Un bosque tiene esa cualidad, la de hacernos creer que estamos perdidos: si nos agarra la noche, o nos quedamos dormidos, si oscurece demasiado, o nos asusta el frío: no hay atajos, si no hay caminos y no hay bosque, si no hay desvío. 

Nadie permanece en el bosque – sin embargo – sin estar un poco riendo, un poco jugando; sin nutrirse de su suelo o hipnotizarse con su canto. 

Entre el 1 y el 2, existe un bosque de decimales, y es en ese bosque donde la encontré.  Cuando sucedió, ajustaba las últimas piezas de su propio equilibrio: de un lado conservó el orden, del otro, el sin-sentido.

Sin ser dos, serán dos sus caminos, que siendo dos, serán uno y el mismo;

  Y al final será otro bosque; otro bosque escondido.

  1. ¿Cómo definís tu relación con el arte?

Es compleja y contradictoria.

En 2007 me recibí de Diseñadora de Interiores; pero así como me dieron el título, lo dejé por ahí, y me fui a una Escuela de Circo. Cuando era niña quería ser artista, me gustaba pintar, pero en casa no tenía demasiada información, no sabía incluso que se podía estudiar Arte. Ya de grande, y luego de recibirme, me fui involucrando en distintos rubros del arte, donde empecé a descubrirme. Fueron muchos años de experimentación, buscando hacia donde apuntar, hacia donde ir.

Alrededor del 2009 empecé a hacer Gestión Cultural. En 2010, creamos con mi compañero de entonces, una Casa de Arte, una especie de Centro Cultural Independiente, que se llamaba TicPic: organizábamos eventos, muestras, diseñábamos obras junto a otros artistas. Hicimos cosas muy grandes. Pero en un momento sentí que la etapa de gestión estaba cumpliendo su ciclo; me vi siendo sólo gestora de arte y no artista, esto ocasionó una crisis tremenda. Decidimos cerrar y volví a encontrarme con ese ser artístico productivo, no desde la mera organización sino desde la creación de obras.

Justo en ese momento, me llamaron para hacer una remodelación importante de interiorismo. Dije que sí, sin medir las consecuencias, aunque no había hecho un plano desde que dejé la facultad, estaba totalmente desactualizada… Me sirvió para darme un sacudón, retomar el diseño y empezar a vincularme nuevamente con ese universo.  Me reencontré con ese ser diseñador, que me encanta, pero que no convivía con el ser artista. A partir de entonces, fueron años de vivir en una constante lucha mental entre el ser diseñadora, y el ser artista, hasta te diría una bipolaridad, que no podía resolver.

En 2014 fui mamá, y fue para mí una especie de muda de piel, de darme cuenta de los posibles dentro de los imposibles. Pude ver que estos dos mundos convivían dentro de mí; soy una persona contradictoria, creo que siempre lo voy a ser; entonces ¿porque no hacer convivir esta contradicción amigablemente? ¿el arte y el diseño, no podrían tomarse de la mano?

Así, cuando finalmente renuncié a los extremos, surgió FEO, proyecto donde se plasmarían todas estas contradicciones, aunque dialogando de forma amigable.

Osea que la maternidad hizo de tope a todo esto.

Hizo de peaje. Antes de eso, había sido una cosa o la otra, imposible de convivir. Y después de haber sido mamá, empezaron a amigarse las dos partes. La causa no fue solo la maternidad, sino también el hecho de tener un gran compañero como Alejandro, el padre de Raymundo. El estar con él, me ayudó a madurar profesionalmente en muchos aspectos, no solo porque era más grande que yo sino porque tenía una madurez laboral que yo no tenía, me enseñó muchas cosas. A partir de ahí, ese ensamble entre el arte y el diseño se empezó a consolidar.

En el año 2015, vuelvo a fundar mi Estudio Feo (creado vagamente en 2012), y creo la Marca FEO, con el lema “Obras de Arte Utilitarias”. En ese momento no sabía con exactitud lo que estaba diciendo, pero pasan los años y me doy cuenta que no podría haber sido más atinado: lo que hago son obras de arte utilitarias. Estas, por ejemplo, son macetas, pero también son esculturas. Empecé  entonces a encontrar esos posibles, a involucrarme en el mundo del diseño en todas sus facetas (industrial, gráfico, indumentaria, etc.). Y pude ver que esa “crisis” que yo tenía no solo me atravesaba a mí, Paula, sino a un montón de creativos de diversos campos, que no era la única con esta problemática.

Siento ahora, que esta “muda de piel” está concluyendo y se acomoda todo un poco más. Me encontré con lo que quiero hacer, y me siento muy bien; en amistad con mis dos partes. Siento que puedo trasmitirle eso a mi hijo… menos mal que me estas haciendo la entrevista ahora y no el año pasado.

 2 ¿Haces análisis?

Si, permanentemente, pero no con un analista. (Risas)

3. Cómo es tu proceso creativo.

Es un caos necesario. El proceso creativo es libre y caótico, aprendí a no tener miedo a perderme. Es tirar todo sobre la mesa y experimentar. Se necesita mucho tiempo, tiempo para hacer pruebas fallidas. La consigna base es la experimentación y no temer a esa prueba y error, porque las dos cosas son absolutamente necesarias.

Es caótico, aunque con un fino orden tácito, implícito, casi imperceptible, pero que existe. Vas, volvés, anotás cosas, pensás que algunas son inservibles, y después te das cuenta que no lo son tanto. Siempre hay una continuidad entre el boceto inicial y la obra terminada.

4. ¿Tu estado de ánimo interviene en el proceso creativo?

Seguro que mi estado de ánimo influye, pero he creado en todas las situaciones emocionales con la misma intensidad. Varía la obra porque varía el momento de mi vida, varían los colores y las texturas, pero no hay un estado anímico que me impulse a crear más que otro. Sí se que hay artistas que escriben mejor cuando toman ácido, por ejemplo. A mi no me suman las sustancias, al contrario, para crear necesito un estado de conciencia claro y limpio; yo todo el día tengo ganas de hacer esto, en todo momento, a toda hora, me olvido de comer aveces. Mi ánimo teñirá la obra de diferentes matices, pero la intensidad productiva es la misma, sobre todo si hay una consigna y un tiempo para respetar.

5. ¿Tenés referentes o influencias para producir?

Cuando arranqué y era muy chica, lo que la gente comúnmente conoce… Dalí, Picasso, Miró, conocía poco de artistas y movimientos. Más adelante supe desprenderme de estos mentores, y encontrar mi propio camino. Ahora todo me inspira, todo lo que estoy mirando, todo y todo el tiempo. Es abrumador, pero placentero a la vez. Siento una especie de fascinación con la naturaleza y esa fascinación se traduce en la obra, dejo que la invada.

6. Ya resolviste la dicotomía arte – diseño. Haces productos de arte utilitario, acá se complica la recepción. ¿Cómo la mostras, donde la vendes? ¿Cómo te llevas, en general, con la cuestión comercial?

Está en camino… iniciándose. Yo no podría trabajar en relación de dependencia jamás, porque me muero si un día se parece al otro. Me muero. A la semana lo dejaría. Por eso soy una emprendedora independiente.

Al hacer una obra de arte no pensas en el costo, el precio final, el “usuario”, la reproductibilidad, etc. Si lo haces, pierde su lado más puro, sensible y poético. El arte trasforma desde otro lugar, ya sea material o inmaterial, no debe pensarse en función de un mercado.

Pero en el mundo del diseño todo es diferente, uno crea para un público consumidor, piensa el producto desde cero considerando su costo total incluso antes de sacarlo al mercado. El diseñador no puede ni debe ignorar al usuario. Vos no podés vender una mesa a millones, una mesa es una mesa; si esa mesa no se sostiene por si misma, o es demasiado cara, nadie te la comprará. Así funciona.

En agosto de 2017 me seleccionaron, desde el Ministerio de Cultura de Nación, para representar a Argentina en MICSUR (Mercado de Industrias Creativas de América del Sur), evento que se llevará a cabo en noviembre de 2018. Somos una delegación de veinte diseñadores, diez en sector Moda y diez en sector Producto/Servicio y ahí está FEO, como marca.

MICSUR permite vínculos de negocios, con potenciales compradores de todo el mundo. Cuando me dieron la noticia no podía creerlo, tomé conciencia de que me habían elegido por mi potencial creativo, pero que había muchas cosas que pulir. Los jurados me sugirieron que haga foco en algo y que piense como iba a trabajar la escalabilidad en mi producción. Eso fue entrar en un nuevo paradigma, porque a partir de entonces, todo lo que estoy creando, lo pienso en función de su escalabilidad. Entré en una etapa de cierto adiestramiento, aprendiendo a vincularme con la industria y a estudiar sus sistemas productivos.

7. Me decías que la naturaleza te inspira, ¿qué temas te interesan? ¿Tenés temas que se repiten?

Muchas de las cosas del diseño las elijo por mis posibilidades técnicas. Eso es lo que condiciona la elección de lo que voy a hacer. Últimamente hubo una línea bastante orgánica, hacia las formas  que se encuentran en la naturaleza. Quiero hacer obras/productos que sean funcionalmente bellos, me rige la belleza, absolutamente. La belleza, según yo.

8. Podés determinar un qué en tu vida, infancia, adolescencia, que hayan hecho la diferencia en esta forma de ser. Que te haya dado una sensibilidad particular, el no tolerar que dos días sean iguales, el de repente haber podido darte lugar para la experimentación de años, vivir en cierto caos.

Creo que tiene que ver con que mi vida fue caótica. Mis viejos se separaron cuando yo tenía dos años. Me crié en Jujuy con mi mamá. Ella fue una gran influencia, siempre fue absolutamente cambiante. Fue fisicoculturista, luego devota franciscana, luego obstétrica, luego piquetera, luego fitness, ahora es chamán. Si bien había cierta constancia y cierto orden… no es el común de la gente… es una persona excéntrica, auténtica y que literalmente “hace lo que quiere”. Mi papá, por el contrario es médico, un tipo bastante serio y hermético, aunque con un alto grado de sensibilidad por el arte y la música; nada que ver con mi mamá. Con él conviví recién a mis 17 años, cuando me vine a estudiar a Salta, ahí empezamos a conocernos mejor.

A pesar de toda su anormalidad, mi mamá me dio una herramienta increíble, que supe apreciar ya de grande: el “no me importa”, el “puedo ante todo, no hay imposibles”, el “debo hacer lo que amo”, me constituyó. Y bueno, esta madre, y sus permanentes cambios, hicieron que hoy no pueda soportar que un día sea igual al otro.

9. ¿Cómo definís la belleza?

Es subjetiva. Creo que se trata de “especies de configuraciones armónicas”. Todos estamos calibrados armónicamente de formas diferentes, vibrando de modos diversos. Pienso que cuando nos sentimos atraídos visualmente por algo, y ese algo realmente nos gusta, es porque encontramos en dicha representación una vibración armónica similar a la nuestra, es como si su creador estuviese calibrado de forma similar a nosotros. Emisor y receptor se encuentran como en sintonía.

En la obra artística exhibimos nuestra configuración armónica, a veces el espectador la ve, puede sentirla y apreciarla; aparece un tinte que en su día a día no está y el artista se lo ofrece, haciéndole conocer un semitono, un decimal, a algo que está en el medio.

El artista tiene la posibilidad de entrar en esas rendijas decimales, números entre el 1 y el 2. Socialmente vivimos en el 1,2,3,4,5,100. Porque la vida lo exige, lo exigen nuestras actividades de todos los días y el tener que ocuparnos de lo cotidiano, de nuestros hijos, del trabajo, etc. Pero el artista logra escaparse y apartarse un poco, y empieza a trabajar entre los números en medio de los números, y entre los tintes en medio de los tintes, se desvía… es un “desviado”.

Esos desvíos son puntos armónicos especiales que el ser creativo posee y emite, y que el receptor puede sentir, ya se trate de una canción, una escultura, un libro, etc.

10. Amor/muerte/destino

Amor: El arte es amor, y el amor es arte. A veces uno dice la frase “por amor al arte” y no toma conciencia de esas palabras; pero el amor al que me refiero es a una entrega absoluta. También hay algo de placer en el amor, no todo, pero algo de eso hay, y no me refiero al placer sexual. Para mí, el arte y el amor son inseparables. Es… dar sin esperar recibir. El verdadero arte, y el verdadero amor.

Muerte: La muerte es la inminencia de las inminencias, es mi fin, lo sé. No le temo, aunque le pido que tarde en llegar, que demore un poco, al menos hasta que Ray tenga la claridad para comprender que es el fin de una vida y que sonría al recordarme. No creo en un “después de la muerte”, creo en la memoria de los que nos conocieron, y allí estaremos, hasta que dejemos de estarlo…

Destino: El destino es una idea, una palabra que necesitamos para justificarnos.

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marzo 12, 2018|Capiton(é)Entrevistas

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– III –

.IGNACIO COLL.

La Obra

“En la vida, toda adivinanza, tiene por respuesta, otra adivinanza”.

Jaime Barylko, David Rey.

La hermana de su mamá – que a su vez es hermana de la mamá de mi amiga, que también tiene un hermano que después tuvo hijos y son ahora primos de mis propios hijos – está casada con el hermano de mi abuela, que a su vez tenía otro hermano que estaba casado con la prima de mi papá. Es amigo de mis primos, primo quizás, de  algún amigo, conocido de siempre y desde siempre querido.  

Nacho se transporta en un péndulo, y lleva en su mano un pincel. No es lo mismo que viajar en auto, o trasladarse a pie. Un péndulo es acaso, mucho más complejo que un tren.

Quien coincida en la movilidad, sabrá por experiencia, que no es posible bajarse de él.

 En dominarlo, está el asunto,

En hacerlo con gracia, la dificultad,

Encontrar los matices, deviene en belleza,

De nunca traicionarse, nace la bondad.

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febrero 10, 2018|Capiton(é)Entrevistas

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– II –

.MATÍAS DE LA GUERRA.

Círculos en el espacio.

 

“Cuando alcances mi edad habrás perdido casi por completo la vista.
Verás el color amarillo y sombras y luces. No te preocupes. La ceguera gradual no es una cosa trágica. Es como un lento atardecer de verano.” 

Jorge Luis Borges. El otro.

 

 

Lo busqué por el color. Un color que no me define, ni me nombra, ni me dice. Nada. Por eso me importa tanto; este color.

El amarillo se disfraza de alegría, y esconde siempre, los más tenebrosos peligros. No es una paradoja cualquiera, si se parece a la vida misma.

Que le imputen cualquier impuesto, al amarillo. Nadie puede reprocharle falta de vitalidad. Como todo lo vivo, atrae con la fuerza de un imán.

El amarillo, invita a mirar.

Dicen del verde, color esperanza… pero, como bien cuenta Borges, es el amarillo lo último que se pierde.

Matías es joven, casi niño. Pero es su color, el que nos da las pistas de su madurez. A ella, no la definen los años, sino los deseos.

Desde una estrella, él, va a pintar el océano.

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Acerca de Capiton(é)
- Dame tu libertad... o dame tu vida.

- Exigió el presunto Amo.

- Ja. - Respondió el presunto esclavo.

Volver, ya no fue posible.

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Soledad Lecuona de Prat, nació en Salta, Argentina (1982). Cursó sus estudios universitarios en la Facultad de Artes y Ciencias de la Universidad Católica de Salta obteniendo los títulos de Profesora y Licenciada en psicología.

Luego de trabajar durante algunos años en diversos organismos públicos, tanto en el área de capacitación como de atención a personas en estado de vulnerabilidad social, psicológica y afectiva, se volcó -hace ya más de 10 años- a la atención clínica de pacientes en su consultorio privado.

Actualmente trabaja en una investigación sistemática del Seminario Nro. I de Jacques Lacan con el objetivo de publicar futuras obras sobre su contenido.

Pasa sus horas escribiendo ensayos, poesías y cuentos que abordan cuestiones cotidianas, sin dejar de lado su percepción profundamente analítica.

Con el fin de exponer sus pensamientos creo el blog "Tiene nudos" (2014) que se consolidaría posteriormente, bajo el nombre de "Capitoné (2017).

Actualmente vive en la provincia de Salta, junto a sus tres hijos.

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