LOADING

Seguirme

Leher a Lacan
octubre 15, 2020|Capiton(é)Filosofía y PsicoanálisisLeher a Lacan

Leher a Lacan

Leher a Lacan
Tiempo de lectura: 7 minutos

Los escritos técnicos de Freud.

Los dos narcisismos.

“Tu Arurú, creaste a Gilgamesh; crea ahora a su igual, deja que luche con Gilgamesh tanto como lo desee. Deja que sean contendientes, para que Uruk, pueda encontrar la paz. Arurú, al escuchar esto concibió en su corazón un guerrero a la imagen de Anú. Arurú se lavó las manos, tomó algo de arcilla y escupió en ella. Así moldeó a Enkidú.

La Epopeya de Gilgamesh.

Esta vez sí que es hueso de mis huesos, y carne de mi carne. Esta será llamada mujer, porque del varón ha sido tomada.”

Biblia de Jerusalén

Narciso llegará a ser muy viejo, mientras no se conozca a sí mismo.

Tiresias a Liríope, Narciso

Tengo un caballo dentro de mí que raramente se ex­presa. Pero cuando veo a otro caballo entonces el mío se expresa. Su forma habla.

Clarice Lispector

Pensé que trazar una línea del tiempo, me ayudaría a no morir de ansiedad, asique eso hice: una línea de tiempo bibliográfica. Empieza con la Epopeya de Gilgamesh, escrita entre el 2500 y el 2000 a.C. Esta epopeya, narrada en escritura cuneiforme sobre tablas de arcilla, es una de las primeras ficciones que llegan a nosotros. Según cuentan, cuando George Smith, logró traducir el texto, salió extasiado del interior del Museo Británico y corriendo por todos lados, empezó a desvestirse.

Estamos acostumbrados a pensar el tiempo en siglos, pero quizás sea más plausible el pensarlo en días: 10 días, 100 días, 1000 días, 1.000.000 de días. No sé.. una idea de mi niño, que siempre tiene preguntas intrigantes. La historia de Gilgamesh se escribió hace más o menos, un millón seiscientos cuarenta y nueve mil, ochocientos días. (1.649.800 días).

No sé porque, pero un millón de días empiezan a parecerme menos, que cuatro milenios.

Más cuantiosos son los seres humanos que habitan, y habitaron la Tierra. Según el Population Reference Bureau, somos actualmente, 7.700 millones. Sin embargo, el número de muertos supera en gran cantidad al número de vivos: alrededor de 107.000 millones de personas vivieron alguna vez. Esto quiere decir, que hay aproximadamente, 15 personas muertas por cada una con vida. (BBC News/Mundo ¿Hay más vivos o muertos?, Wesley Stephenson, 05/02/12)

El caso es que mi línea del tiempo, empieza con Gilgamesh, y termina con Lacan. Lacan me mantiene ocupada, a él hay que descifrarlo como si fuera un jeroglífico. A veces pienso, ¿porqué le dedico tanto tiempo a este hombre? Respondo mi pregunta en acto: vuelvo, simplemente vuelvo.

Ahora, me pregunto: ¿Es bueno o no es bueno, tener un lugar al que volver?

Mirando las cosas con una perspectiva optimista, más vinculada al deseo que a la desesperación, Lacan se conmueve en esta clase por los esfuerzos que encuentra en Freud al llevar adelante su investigación sobre el narcisismo; esto es, en medio de la guerra.

Es así, el deseo expresa su determinación.

Plantea, además que el desarrollo de Metamorfosis de la libido escrito por Jung en 1912, e Introducción al narcisismo, dejan asentadas de manera definitiva, las diferencias irreconciliables entre Freud y Jung. En este capítulo Lacan trabaja sobre estas diferencias.

Dice Aristóteles en algún lugar, que la mente o el alma, es en cierto modo, todas las cosas. No sé si Aristóteles dijo exactamente estas palabras, si quiso equiparar conceptos, para dejar así, escrito un entendimiento; o si es el resultado de una traducción ilegítima. No recuerdo tampoco, las concepciones aristotélicas del alma. Si me dedico a estudiar el tema, pierdo el tiempo mientras lo gano, y gano el tiempo mientras lo pierdo. Porque sí… porque así de difícil, es ser un mortal.

Me quedo entonces con esta cita supuestamente aristotélica, de fuente desconocida, que utiliza sinónimos donde otros descartamos términos. Me quedo con ella porque en pocas palabras y sin pretensiones, revela la complejidad inefable de la vida.

Imagino a Freud y a Jung conversando en la cubierta de un barco. Fuman habanos, y miran la hora en un reloj de bolsillo, comentan acerca de las bondades del clima, y analizan sus sueños. Se defienden el uno del otro, se resisten a ceder. Ya no se trata de un mero desacuerdo teórico. Lo que está en juego, es una relación con la verdad.

Tenía 7 años, cuando me enamoré por primera vez. Conocí al joven de mis ensueños, en la escuela parroquial a la que iba cuando era niña. Lo veía a la salida, sentado en las escalinatas de la iglesia, comiendo semillitas de girasol, o apretando un juguito congelado de esos de bolsita. No voy a dar detalles de mi ensoñación porque de tan ideal, era un poco ridícula. Solo voy a decir, que incluía un caballo blanco, un acto heroico, y un beso en la mano izquierda. Leer a Freud, fue una granada explotando sobre mi inocencia.

Si el velo es otra piel, más vale ser cuidadoso. Habría que ver si ser cuidadoso, es arrancarlo de un solo tirón, o ir de a poquito, con una cautela suprema. No queda opción para quien es analista, y siempre se trata, como diría Nietzsche, de cuanta verdad somos capaces de tolerar.

Todo esfuerzo teórico, obedece a una necesidad, como la palabra misma, que ha de decirse o callarse, obedeciendo también a alguna necesidad. El silencio es, en si mismo, consustancial a la palabra. Igualmente innecesarios – palabra y silencio – en la muerte, la soledad y el sueño. En estas cosas pienso, cuando imagino a Jung y a Freud, conversando en ese barco.

La elaboración de Freud, tiende a la sincronía, la de Jung, en cambio necesitó del tiempo. A priori, y sin conocer demasiado a Jung, intuyo esta necesidad como una defensa. El corte freudiano, su incisión, es la anti poesía.

Dice Paul Eluard “El amor está en el mundo, para el olvido del mundo”. Lo mismo la poesía, pienso yo.

Lo que Freud devela, es algo siniestro. No, no es que a mi me resulte siniestro, es que lo es. Hay más horror en las teorías freudianas, que en la más cruenta intervención quirúrgica. Esto ¿porqué? Bueno.. soy algo intransigente al decirlo, pero no tanto como para dar una respuesta.

Intuyo que nadie que puede leer, sale indemne de ciertas aprehensiones, ni Freud, ni Jung, ni nadie.

En esta clase del Seminario, Lacan comenta acerca de cómo para Freud se trataba de elaborar proposiciones teóricas muy precisas, mientras que las elaboraciones de Jung carecían de esta cualidad. Dice Lacan “Freud – muy apegado a elaborar, a partir de la experiencia, mecanismos sumamente precisos, siempre preocupado por su referencia empírica – percibe que la teoría analítica se transforma en Jung, en un vasto panteísmo psíquico, en una serie de esferas imaginarias que se envuelven unas a otras, que conducen a una clasificación general de contenidos, los acontecimientos, la Erlebnis (experiencia) de la vida individual, y por último a lo que Jung llama los arquetipos”.

No seguimos a Freud, lo acompañamos“, dice Lacan.

¿Qué aprendemos cuando acompañamos? Vemos otra cosa, distinta a la que ve el investigador mismo. Si acompañamos, vemos el trayecto, la huella, un recorrido y la intención, vemos el cansancio, las inseguridades y las dudas, vemos la emoción de la convergencia o la resolución. Vemos al hombre en el continuo devenir de su quehacer. No es lo mismo, seguir que acompañar. Acompañar es observar las manifestaciones de un mundo invisible. Si acompañáramos a Tiger Woods, a lo largo de toda una jornada, podríamos quizás comprender cuales son las verdaderas razones por las que él, se llama a sí mismo, un perfeccionista.

Otro punto relevante de esta clase, es el comentario que hace Lacan (tomando a Freud) sobre la teoría de Weissmann. Según esta teoría nuestras células contienen un plasma germinal y un plasma somático. “El plasma germinal, sería aquel componente celular, que perpetúa la especie (…) El plasma somático, en cambio, sería algo así como un parásito individual, que habría brotado lateralmente, con el único propósito de vehiculizar el plasma germinal eterno“. Esta teoría ya refutada en tiempos de Lacan, conserva su valor conceptual, en tanto que es solidaria a la teoría de los instintos, y sus finalidades específicas: la preservación del individuo y la continuación de la especie.

Al respecto, Lacan se pregunta si existe realmente, una relación de oposición, una relación conflictiva, entre las pulsiones del yo, y las pulsiones libidinales.

Desde el punto de vista de la especie, estamos muertos, nos dice Lacan. “Un individuo no es nada comparado con la sustancia inmortal oculta en su seno, que es sustancialmente lo que existe como vida“. Se pregunta: “Desde el punto de vista psicológico ¿el individuo es conducido por el instinto sexual a fin de propagar qué? la sustancia inmortal incluida en el plasma germinal; en los órganos genitales, representada a nivel de los vertebrados por los espermatozoides y los óvulos. ¿Es esto todo? Seguro que no, ya que lo que se propaga es, efectivamente, un individuo. Solo que este no se reproduce como individuo sino como tipo. No hace más que reproducir el tipo ya establecido por el linaje de los antepasados. Al respecto, no solo es mortal, sino que ya está muerto, puesto que, estrictamente hablando, no tiene porvenir. El no es tal o cual caballo, sino el soporte, la encarnación de algo que es el caballo. Si el concepto de especie está fundado, si la historia natural existe, es porque no sólo hay caballos, sino el caballo.

Y continúa: ¿Cuál es el resorte concreto que determina la puesta en funcionamiento de la inmensa máquina sexual? No es la realidad del compañero sexual, la particularidad de un individuo, sino algo que tiene una estrecha relación con lo que acabo de llamar el tipo: a saber, una imagen.

Cito a continuación algunos versículos del Genesis, que atendiendo al tema, se explican a sí mismos.

Dijo luego Yaveh Dios: no es bueno que el hombre esté solo. Voy a hacerle una ayuda adecuada. Y Yaveh Dios formó del suelo todos los animales del campo y todas las aves del cielo y los llevó ante el hombre para ver cómo los llamaba y para que cada ser viviente tuviese el nombre que el hombre les diera. El hombre puso nombres a todos los ganados, a las aves del cielo y a todos los animales del campo, mas no encontró para sí, una ayuda adecuada. Entonces Yaveh Dios, hizo caer un profundo sueño sobre el hombre, el cual se durmió. Y le quitó una de las costillas, rellenando el vacío con carne.” (Génesis 2, 18 – 21, Biblia de Jerusalén)

Por último rescato de esta clase un comentario que realizara Manonni, alumno de Lacan, a propósito de la libido: “La carga de los objetos por la libido es, en el fondo una metáfora realista, ya que la libido solo carga la imagen de los objetos. En cambio la carga del yo puede ser un fenómeno intrapsíquico, donde lo catectizado es la realidad ontológica del yo. Si la libido se ha convertido en libido de objeto solo puede cargar algo simétrico a la imagen del yo. Tendremos así dos narcisismos, uno en el que una libido carga intrapsíquicamente el yo ontológico y otro donde una libido objetal carga algo que quizás sea el ideal del yo, en todo caso, una imagen del yo. Tendremos entonces una distinción, bien fundamentada, entre el narcisismo primario, y el narcisismo secundario.

Nada más que acotar.

Compartir esta nota...
Share on Facebook
Facebook
Share on LinkedIn
Linkedin
Tweet about this on Twitter
Twitter
Email this to someone
email
Print this page
Print
sin comentarios
Leher a Lacan
marzo 12, 2020|Leher a Lacan

Leher a Lacan

Leher a Lacan
Tiempo de lectura: 4 minutos

The heart wants what it wants – or else it does not care.

Emily Dickinson

Save your advice cause I won’t hear.

Selena Gomez

Los escritos técnicos de Freud

¡El Lobo! ¡El Lobo!

En mi ámbito de trabajo, nada me parece evidente, incluso en aquellos casos, en que todo apunta hacia un mismo lugar. Incluso cuando algo, me resulta claramente evidente, no puedo usar esa palabra. Quizás envidio un poco la posibilidad de algunas personas de ver algo o percibir algo como evidente. En lo que a mí respecta, lo único que me resulta evidente es.. nada. Nada me resulta evidente.

Compartir esta nota...
Share on Facebook
Facebook
Share on LinkedIn
Linkedin
Tweet about this on Twitter
Twitter
Email this to someone
email
Print this page
Print
sin comentarios
Leher a Lacan
enero 28, 2020|Leher a Lacan

Leher a Lacan

Leher a Lacan
Tiempo de lectura: 7 minutos

¿Que no mamá que a las 12 o a las 13, se terminan las horas?

Mi niño, 6 años.

La tópica del imaginario

Empiezo escribiendo incómoda, por incumplir mis propias normas. Es mi superyo adaptado, mi superyo privado… o mi sinthome. En este sitio, después de un Leher a Lacan, se publica un 12 x 12, y después de un 12 x 12, se publica una carta de 1850, eventualmente puede haber otra cosa, algún otro escrito. Lo que no puede haber, o suceder, como está sucediendo en este instante, son dos publicaciones seguidas de la misma categoría. En ningún caso. El orden de las publicaciones puede alterarse, pero no deben ser consecutivas. Rompo el patrón, solo para confirmar la regla. Si quiebro la norma una vez, algo cambia. Si la quiebro muchas veces, el patrón desaparece. Momento de modificar las palabras.

Compartir esta nota...
Share on Facebook
Facebook
Share on LinkedIn
Linkedin
Tweet about this on Twitter
Twitter
Email this to someone
email
Print this page
Print
sin comentarios
LEHER A LACAN
diciembre 18, 2018|Leher a Lacan

LEHER A LACAN

LEHER A LACAN

Tiempo de lectura: 4 minutos

“Tienen mucha razón en todo: que su propio ingenio es una fiel representación del de las masas, pero cuando la conducta del reo es diferente de carácter de la de ellos, el reo se les escapa. Es lógico. Eso sucede siempre que la astucia del reo es superior a la de ellos, y muy habitualmente, cuando está por abajo. No tienen variación de principio en sus investigaciones, lo más que hacen cuando se ven excitados por algún caso insólito, por alguna extraordinaria recompensa, es extender o exagerar sus viejas rutinas de práctica, sin modificar sus principios”.

La carta robada, Edgar Allan Poe.

 

Primeras intervenciones sobre el problema de la resistencia.

Muy ameno Lacan en este capítulo, nos cuenta a modo de anécdota los dichos de Freud en relación a la hipnosis y sus dificultades de aplicación. Es muy divertido. Uno puede imaginar a Freud sintiéndose muy ridículo por lo inoperante de su método, y la posición en la que lo ubicaba, el no lograr que un paciente entre en estado hipnótico. Un “awkward moment”, como quien dice. Ahí está el doctor, diciéndole al paciente “Que se duerma”, a lo que en ocasiones más frecuentes que eventuales, el paciente respondía “Joder, Doctor, que no me duermo!” Después de varios intentos, complicado remontar cualquier tipo de sesión.

Asi es que Freud, dubitativo aún, pero desafiando lo establecido y evaluando sus posibilidades, establece un punto intermedio entre el método de asociación libre tal como aún la entendemos, y el método hipnótico. Este punto intermedio consistía en poner las manos, sobre la cabeza del paciente, al tiempo que le hacía preguntas. Nos dice: “Ponía la mano sobre la frente del enfermo, o tomaba su cabeza entre mis manos, y le decía: ahora, bajo la presión de mi mano, se le ocurrirá. En el instante en que cese la presión, usted verá ante sí algo, o algo se le pasará por la mente como súbita ocurrencia, y debe capturarlo. Es lo que buscamos. Pues bien; ¿qué ha visto o qué se le ha ocurrido?

No olvidemos, que la clínica médica, aún la de hoy, incluye algún tipo de intervención sobre el cuerpo: una revisión, o revisación. El médico palpa, presiona, observa con lupa, usa el martillito de los reflejos, solicita movimientos, invade con luces en los ojos y palitos en la lengua. Era de esperar, que al empezar, Freud pusiera las manos en la cabeza.

¿A que iba con esto? Ah sí. Qué genial Freud.

Poe creó a Dupin, y Freud, se inventó a sí mismo.

La descripción de estos procedimientos y dificultades, son realmente valiosas. Dan cuenta de un origen: el de un riesgo y de una creencia. Acá, la cosa estaba naciendo, se estaba gestando. Era un hombre, creando.

Tiempo después, Freud dirá: “La vida cambia. El psicoanálisis también cambia. Estamos apenas en el comienzo de una nueva ciencia. Allí donde yo descubrí algunos templos, otros podrán descubrir continentes.

Hace 92 años, los hombres usaban galera, fontanero era una palabra actual, y si un caballo se ponía nervioso te ensuciaba el vestido de fiesta. En fin.

Lacan se detiene en este punto: en la observación del carácter inaugural del método empleado por Freud, como así también en la originalidad de su campo de investigación, es decir, la verdad del sujeto.

Del ojo, hacia adentro, existen infinidad de caminos.

Dice Lacan: “Se trata de la realización de la verdad del sujeto, como dimensión propia que ha de ser aislada en su originalidad en relación a la noción misma de realidad”.

La verdad del sujeto no puede ser más que singular, y como tal, se trataba para Freud de ir tras la extravagancia de cada sujeto: no había fraude en su caso por caso. No se ajustaba a un método; lo instauraba. Lacan hace hincapié en este punto.

Aquí quisiera escribir sobre la verdad, decirla toda ella. Me gustaría haber leído todos los libros, de todas las bibliotecas, para reunir las definiciones de todos los hombres y de todos los tiempos.  Quisiera reunir todos los significados de la palabra, todas sus acepciones, recorrer todos sus caminos y hacerlo en todos sus idiomas. En la ilusión de que existe, es que quisiera saberla.

En la obviedad de lo imposible, es que sostengo la ilusión a la vez que renuncio a ella.

Otro tema en cuestión, es la resistencia, y cómo Freud empieza a trabajar sobre sus ideas. De la misma manera, que inicialmente utiliza sus manos para trabajar con los pacientes, se aproxima al discurso como si se tratara de una realidad en tanto tal, dándole un cuerpo. Dice Lacan “Para saber donde está el soporte material, biológico, Freud considera resueltamente el discurso como una realidad en tanto tal, una realidad que está allí, legajo, conjunto de pruebas como suele decirse, haz de discursos yuxtapuestos, que se descubren unos a otros, se suceden, forman una dimensión, un espesor, un expediente“.

Freud empezaba a trabajar con la palabra, y lo hacía mientras ideaba un método que le permitiera comprender sus vericuetos. La lingüística no estaba disponible, y apelaba a su formación y su propia creatividad para atender a sus pacientes y dar cuenta de lo que concluía. Así, explica el nudo patógeno y la resistencia misma, haciendo alusión a una formación de doble sentido: un sentido longitudinal y un sentido radial. Esto me hace pensar en una aproximación sincrónica, y otra diacrónica, es decir, ya estructuralista.

No hay manera breve de comentar acerca de este desarrollo. Bueno, si… si condensamos las analogías de nuestros padres, llegamos curiosamente, al Super Agente 86. Ja.

Para situarnos, Lacan sugiere también algunas lecturas a las que no puedo acceder, por razones de tipo cambiario que no vienen al caso. Maldita economía.

Al final de este capítulo, está conversando con sus alumnos. No sé. No sé quien está en lo cierto y quien está equivocado, pero el tono no es agradable.

Muy religioso Lacan, acá. No es de extrañar: Estamos en un Seminario. Y es el primero.

 

 

 

sin comentarios
10 / 84
Acerca de Capiton(é)
- Dame tu libertad... o dame tu vida.

- Exigió el presunto Amo.

- Ja. - Respondió el presunto esclavo.

Volver, ya no fue posible.

About
Soledad Lecuona de Prat, nació en Salta, Argentina (1982). Cursó sus estudios universitarios en la Facultad de Artes y Ciencias de la Universidad Católica de Salta obteniendo los títulos de Profesora y Licenciada en psicología.

Luego de trabajar durante algunos años en diversos organismos públicos, tanto en el área de capacitación como de atención a personas en estado de vulnerabilidad social, psicológica y afectiva, se volcó -hace ya más de 10 años- a la atención clínica de pacientes en su consultorio privado.

Actualmente trabaja en una investigación sistemática del Seminario Nro. I de Jacques Lacan con el objetivo de publicar futuras obras sobre su contenido.

Pasa sus horas escribiendo ensayos, poesías y cuentos que abordan cuestiones cotidianas, sin dejar de lado su percepción profundamente analítica.

Con el fin de exponer sus pensamientos creo el blog "Tiene nudos" (2014) que se consolidaría posteriormente, bajo el nombre de "Capitoné (2017).

Actualmente vive en la provincia de Salta, junto a sus tres hijos.

ENVIAR CONSULTA

Comentarios recientes
Typology

DISEÑO WEB CAPITONE · TODOS LOS DERECHOS RESERVADOS CAPITON(É)
2017