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Leher a Lacan
marzo 12, 2020|Leher a Lacan

Leher a Lacan

Leher a Lacan
Tiempo de lectura: 4 minutos

The heart wants what it wants – or else it does not care.

Emily Dickinson

Save your advice cause I won’t hear.

Selena Gomez

Los escritos técnicos de Freud

¡El Lobo! ¡El Lobo!

En mi ámbito de trabajo, nada me parece evidente, incluso en aquellos casos, en que todo apunta hacia un mismo lugar. Incluso cuando algo, me resulta claramente evidente, no puedo usar esa palabra. Quizás envidio un poco la posibilidad de algunas personas de ver algo o percibir algo como evidente. En lo que a mí respecta, lo único que me resulta evidente es.. nada. Nada me resulta evidente.

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Leher a Lacan
enero 28, 2020|Leher a Lacan

Leher a Lacan

Leher a Lacan
Tiempo de lectura: 7 minutos

¿Que no mamá que a las 12 o a las 13, se terminan las horas?

Mi niño, 6 años.

La tópica del imaginario

Empiezo escribiendo incómoda, por incumplir mis propias normas. Es mi superyo adaptado, mi superyo privado… o mi sinthome. En este sitio, después de un Leher a Lacan, se publica un 12 x 12, y después de un 12 x 12, se publica una carta de 1850, eventualmente puede haber otra cosa, algún otro escrito. Lo que no puede haber, o suceder, como está sucediendo en este instante, son dos publicaciones seguidas de la misma categoría. En ningún caso. El orden de las publicaciones puede alterarse, pero no deben ser consecutivas. Rompo el patrón, solo para confirmar la regla. Si quiebro la norma una vez, algo cambia. Si la quiebro muchas veces, el patrón desaparece. Momento de modificar las palabras.

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Leher a Lacan
enero 8, 2020|Leher a Lacan

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Tiempo de lectura: 7 minutos

Así.. le preguntó a adán, Tú, como te llamás y el hombre respondió, soy adán, tu primogénito, señor. Y tú, como te llamas tú, soy eva, señor, la primera dama, respondió ella innecesariamente, dado que no había otra. El señor se dio por satisfecho, y se despidió con un paternal hasta luego y se fue a su vida. Entonces, por primera vez adán le dijo a eva, vámonos a la cama”.

Caín, José Saramago

Defensor: ¿Nombre?

Felipe: ¿Quién, yo?

Defensor: Sí, usted.

Felipe: Felipe Azul de Metileno

Defensor: ¿Nacido?

Felipe: Sí.

Dalmiro Saenz, Quien yo.

La tópica de lo imaginario

Decía Picasso, que la inspiración se encontraba trabajando. Aquí estoy, desde las 10 de la mañana esperando alguna línea. Son las 14.45. Tiempo prudente para darme por vencida. Quiero escribir sobre óptica, pero pienso en otras cosas. Será cuestión de ir trazando camino.

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Leher a Lacan
octubre 13, 2019|Leher a Lacan

Leher a Lacan

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Tiempo de lectura: 5 minutos

Apéndice

I ain’t missing you at all.

John Waite

Una pesadilla me despertó. Me oí decir “no…no”.

No puedo dejar de pensar en esto, en las lecturas infinitas de lo que es un no, de que implica la negación, aún más allá de lo que puedo entender de este tema que me mantiene ocupada.

Como no puedo más que pertenecer a este mundo, vino a mi esa canción de Arjona, que dice “dime que no”. Es gracioso, pero lo que Arjona quizás no sepa, es que después de esa canción, no habrá mujer más segura de su no, que aquella que le diga sí.

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Leher a Lacan
septiembre 22, 2019|Leher a Lacan

Leher a Lacan

Leher a Lacan
Tiempo de lectura: 8 minutos

Introducción y respuesta a una exposición de Jean Hyppolite sobre la verneinung de Freud.

Bartender what is wrong with me?
Why am I so out of breath?
The captain said, “Excuse me ma’am’
This species has amused itself to death.

Roger Waters

Realmente no se porque soy tan tirana con mi ser. Malvada. Despellejar a Lacan, a quien se le ocurre. 22 seminarios y 16 capítulos me faltan, que tortura. Decía Sábato, que no hay torturas buenas o torturas malas, las torturas, son torturas y ya.

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Leher a Lacan
agosto 8, 2019|Leher a Lacan

Leher a Lacan

Leher a Lacan
Tiempo de lectura: 4 minutos

“Cada pensamiento justo, era una conquista”.   

J.P Sartre

Sinceramente.. no se si tengo ganas de escribir sobre la teoría. El tema me aburre, y tanto Freud como Lacan, se detienen tanto en los conceptos y les dan tantas vueltas, que me cansan. Entiendo que no existe lo simple sino lo simplificado y que, seguramente, ninguno de los dos querría caer en elaboraciones que por simples, pudieran estar equivocadas. Entiendo.. me quejo, pero a eso, si lo entiendo.

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LEHER A LACAN
noviembre 12, 2018|Leher a Lacan

LEHER A LACAN

LEHER A LACAN

Tiempo de lectura: 4 minutos

Introducción a los comentarios sobre los escritos técnicos de Freud

En este primer capítulo sobre el Seminario, Lacan presenta como ley (no usa cualquier palabra), la participación de quienes asisten a sus clases. Una ley es un fundamento, es decir, que está en las bases constitutivas de lo que organiza una actividad, agrupación o lo que sea. Dice Lacan “Si no vienen aquí a fin de cuestionar toda su actividad, no veo para qué lo harían”.

No hace falta estar en desacuerdo para dialectizar. Aún más, puede que un auténtico desacuerdo, entorpezca las discusiones. Se trata más bien, de tensar la teoría; de tensarla tanto, que al final termine por entregar una nueva nota, una nota sutil.

¿Es importante conocer al hombre detrás de la teoría? ¿Es necesario? Lacan va descubriendo a Freud, y pareciera disfrutar del encuentro. Va conociendo al hombre que se esconde detrás de la teoría y las palabras. También la creación freudiana, es un sinthome. Lo digo, aunque sea una obviedad y tan temprano para este concepto.

¿Qué hacemos cuando hacemos análisis?

La relación analítica, nos dice Lacan, nunca es una relación de dos, sino de tres. La palabra tiene su propia entidad en la estructura analítica. Sin embargo, las palabras son volátiles, estocásticamente volátiles. Lo son en el análisis, y lo son también en la discusión teórica. ¿Cómo hacer para hablar de lo mismo?

Es un poco desesperante, el malentendido. Si el malentendido es inherente a la comunicación misma, aún cuando nos referimos a entes concretos, se profundiza cada vez más a medida que nos referimos a conceptos abstractos. Dice Lacan: el lenguaje es una mala herramienta. Y dice también: “Les informo que, actualmente, entre quienes son analistas y piensan (lo que ya restringe el círculo) no hay quizás ni uno que, en el fondo, esté de acuerdo con sus contemporáneos o vecinos respecto a lo que hacen, a lo que apuntan, a lo que obtienen y a lo que está en juego en el análisis”.

Como las palabras son el colmo de la referencia, podemos convencernos de que este postulado perdió vigencia. Después de tanto esfuerzo lacaniano, esperemos que así sea. Aparentemente, en los años 50, alcanzaba con llevar La interpretación de los sueños en la cartera de mimbre, para confiar en que se hablaba más o menos de lo mismo.

Acá Lacan nos señala cual es el punto que no varía en Freud, cual es la constante, cuando todo lo demás cambia. Nos dice que su punto de partida, pero también el punto que nunca abandona, es la restitución del pasado en lo singular de cada caso. “La dimensión propia del análisis, es la reintegración por parte del sujeto de su historia, hasta sus últimos limites sensibles (…)” Dice también: “Que el sujeto reviva, rememore, en el sentido intuitivo de la palabra los acontecimientos formadores de su existencia, no es en sí tan importante. Lo que cuenta es lo que reconstruye a partir de ellos”.  “La restitución de la integridad del sujeto se presenta como una restauración del pasado, pero el acento cae cada vez más sobre la faceta de reconstrucción que sobre la faceta de reviviscencia”.

Revisar este prefijo y su significado, deshuesar las palabras, puede que nos acerque.

Al respecto, la pesquisa enseña, que hay palabras que son pregunta, y otras que son respuesta. La distinción que Lacan presenta, pone de relieve dos tiempos lógicos en el análisis. Es importante que así sea, que se trate de tiempos lógicos y no cronológicos. No vaya a ser, que el paciente se nos muera demasiado pronto, no vaya a ser que de tanto cavar profundo, extraviemos al paciente en el fondo de un pozo.

El descubrimiento freudiano, nos dice Lacan, da lugar a interrogantes vinculados a la función del tiempo en la realización de lo humano, interrogantes que por complejos, suelen aún ser evitados.

Después de largo pensar, solo puedo decir: que raro que es el tiempo. Quizás la virtualidad, la tecnología y las comunicaciones, están modificando nuestra experiencia temporal. Aún cuando las leyes de la física se mantengan en lo esencial, es la vivencia de lo temporal lo que se conmueve (y conmueve).

También la construcción ficcional, tan propia de lo humano, ofrece una vivencia y noción del tiempo que difiere de aquello que la física puede medir. Me pregunto si no es el sueño la ficción por excelencia, revirtiendo cualquier idea de tiempo que el razocinio pueda tejer.

Al fin y al cabo, al recordarse, no hay persona que no se encuentre consigo misma”.  Borges que escribe que sueña, o que sueña sin saber.

Leo “no existe prueba alguna que muestre que el tiempo es objetivo” y me genera cierta perplejidad, pienso en eso, lo pienso mucho, pero – como en todo aquello que no encuentra palabras – la pregunta abre un vacío, un “gap”, entre lo que puedo entender y la enormidad del misterio que encierra aquella sentencia. Claro, una hiancia.

Lo esencial del tiempo se resiste a su captura. Lo presente, de tan efímero es una ilusión. Lo pasado, de tan esquivo es una quimera. Queda el futuro y su universo mentiroso de posibilidades.

Ella lo dijo y me lastima preguntarme si hubiera encontrado yo las mismas palabras, o alguna otra similar que sepa decir aquello que tanto me inquieta: “quiero poseer los átomos del tiempo. Y quiero capturar el presente que por su propia naturaleza me está prohibido; el presente se me escapa, la actualidad huye, la actualidad soy yo siempre en presente”.

Es la memoria, más humana aún que la palabra.

Bendigo y maldigo el magnesio, y cualquier otra sustancia que le permita ser. Porque nosotros, analistas, trabajamos con la memoria, y construimos con el deseo.

De cualquier manera, Freud no ofrece garantías. Pensar que hace unos días lo comparé con Colón y acá dice Lacan, que Freud no llegó nunca a la tierra prometida. Qué si lo hizo, pienso ¿No es el inconsciente el campo más fértil? ¿No promete, aún sin prometer?

Lo extraordinario es la gestación; y también el nacimiento. Nacimiento que es un punto de partida, aunque no sea otra cosa que un punto de llegada.

¿Qué se hace con aquello que se hereda?

Aún más ¿qué es una herencia?

Si se valoran más los bienes adquiridos que los heredados, más vale que nos apropiemos de las teorías.

Creo que a esto nos invita Lacan con sutil insistencia: “Esta lectura, está orientada, no tanto a criticar el mito psicoanalítico, sino más bien a medir la amplitud de la realidad con la que se enfrenta, y a la cual brinda una respuesta, mítica”. Dice también “… nuestra única alternativa es reunir nuestros aportes bajo la égida de una crítica, una crítica de la técnica psicoanalítica”.

Bajo esta premisa, lo que sigue en este primer seminario, es cuestionar las nociones existentes acerca del yo, y las contradicciones que presentan.

Renunciar a los lugares seguros, obliga a jugar con lo imperdonable. Renunciar a pertenecer, no exige dejar se ser parte.

 

 

 

 

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1850
noviembre 6, 2018|Capiton(é)Cartas

1850

Tiempo de lectura: 6 minutos

Salta, octubre 13 de 1856

De Gregoria a Sergio, de Salta a Cobija

 

Mi hijo amado:

Después de 11 días de camino llegó el peón Nicolás con cartas de Uds. Y tuve el gusto de saber que habías llegado felizmente a tu casa, a reunirte con Adolfo.

Me dices que has encontrado a tu amigo muy manso. Ya lo creo. Mientras en su corazón encierra la felonía más negra, y por cómo el no habría sido capaz de realizar tales cobranzas, por eso estaba tan cariñoso. Es cosa que me confunde el manejo de Durandeau. Todo el día he llorado, después de leer tu carta, y quiero pedirte una gracia, que no me la negarás, es que me permitas que yo le escriba una carta a Don Luciano tan luego como conteste él la que le dirigiste desde aquí, porque me persuado de que mudará completamente de tonada tan pronto como se imponga de su carta. Y si no fuera así, sería una crueldad dejarle con el tanto a él y al colla. ¡Qué fuerte es la ingratitud!.

Las varias personas a quienes he hablado de la liquidación del negocio de Cobija, me han dicho que tienes derecho a pedirla judicialmente, si se oponen a hacerla voluntariamente. ¿Y como no ha de ser justo, hijo, que le escribas a este hombre, haciéndole ver si halla razonablemente, que después de 9 años de trabajo salgas de su lado con las manos vacías? Pero dejemos este asunto que tanto me afecta.

Hablé con Escalera. Me leyó tu carta, y me salió con que no tendrías lugar en este negocio, porque ya estaba hecho con Gómez, según lo vería yo por las cartas que te había escrito para que le arreglaras el negocio de burros en esa. Me fastidié mucho, porque me di cuenta, de que ha aprovechado los datos que tú le diste para dar impulso al negocio, y no sé como supo la carestía que había en Iquique, por eso se marchó en seguida al Valle, y preparó con Gómez, 600 burros para mandar.

Lo ví a Ricardo y le descubrí el misterio, proponiéndole que reúna él los burros y que Adolfo se encargaría del negocio a medias. Me agradeció mucho, y contestó que el solo tenía 110 burros capones, porque el resto son hembras para fomento de la cría, y que en todo caso se viniera Adolfo para los Valles (el camino pasa por la Hacienda) y que allí podría hacer personalmente el negocio, no obstante que Gómez compra cuanto burro se vende en la región y que él lo ayudaría. Ricardo se irá a los Valles en cuanto reciba su negocio y allí podrían hacer mucho los dos con Adolfo.

También he hablado con Don Zenón Arias, el marido de Azucena, quien me dijo que en la frontera de Catamarca podrían hallar los burros que quieran y que este año, cuando fue a Vilque, con sus mulas, le dijo el joven Antenor Saravia que Don Nicanor Ormaechea había vendido en Iquique cada burro en 2 onzas de oro, claro es que ahora estarán más caros.

Además he escrito a Don Gabino Pérez, para que me informe de unos 200 burros que me dicen hay en invernada en la Quebrada de Jujuy. Te comunicaré oportunamente todos los datos que reciba.

No sé hasta donde irán las especulaciones de Escalera y Ramón agregadas a la buena suerte de Gómez, y los tres trabajan con una actividad que van a llenarse de plata hasta las narices, porque no hay negocio que ellos no hagan.

También he hablado con Don Evaristo Uriburu, quien me dijo que en sus haciendas de Orán tenían mucho en que ocuparse, que les daría los rastrojos preparados para sembrar algodón y añil, que se dan bien allí. Me dijo que el aserradero también sería buen negocio. También le pedí te mandara copia de las cartas de Alcorta y del agente en Liverpool para que veas lo que dicen de nuestro vapor, porque no quieren darlas a la prensa para convenir así para el negocio. (…)

De todos modos, es preciso que hagas fuera de vela para sacar tu principal de esa casa de Cobija, porque sin capital no sé cómo se arreglarán aquí y hasta hoy no hay más que los 3 mil pesos míos, que están desmembrados por los 250 de la acción del vapor y los 2 mil de Jacoba, que no se qué pensará ella, pues es lo único de que dispondrá si Don Eloy le quita los alquileres de la casa.

Le hice presente a su hijo Joaquín tus ofrecimientos y los agradeció mucho. Me dijo que te ofrecía su amistad. Don Cleto sigue bien, pero alguna clientela le ha quitado Mantegazza(1), porque esta medio de moda el italiano. También hay un tal Amable Bodai, y Rams, que llega de San Juan. Asusta el ver tanto médico.

¿Con que Emilio también quiere venir a Salta? Buena pierna hará con ustedes, hasta ahora no han dado ninguna función los de la compañía lírica porque no hay teatro, no se halla quien quiera encargarse de hacerlo por las muchas obras que se construyen y la proximidad de las aguas. Solicitaron el salón de la Junta, que es el más grande, para dar conciertos, pero no se los han prestado porque ya han preiniciado las sesiones de los diputados.

Ayer domingo, se eligió Gobernador a Don Dionisio Puch, que venció a Don Martín Güemes. Tan bueno habría sido el uno como el otro, pero estoy más contenta con el elegido, con quien tengo mayor amistad y creo que nos servirá mucho en el asunto de la casa (Ay, Gregoria). Se recibirá del cargo el domingo venidero.

Puch tuvo 21 votos, Güemes 13, Don Manuel Solá 1, Todd 1, y Don José Arenales, 1. Me parece que vos también deseabas que fuera Puch. En fin, Dios quiera que resulte un buen gobierno.

Ayer estuvo en casa Don José Manuel Arias, y me dijo que le tuviéramos listas las hijuelas y demás papeles referentes a la casa para hacer hoy mismo, un escrito pidiendo el desembargo de la casa y demostrar que no tienen derecho a ella. Para esto se precisa un poder de Gregorio y de las de Chuquisaca, que se les ha pedido repetidas veces. Escríbele a Gregorio todo lo ocurrido y pídele que mande el testamento de mi abuela, que paréceme fue entre los papeles viejos que le remití. Como Gregorio me escribió que iba a hacernos cesión de su parte en la casa, yo no sé si se tomará el trabajo de mandar poder, aunque le dije que convenía que apareciera con su parte, porque los de aquí le respetan y le temen.

Les estoy conociendo a Don Evaristo y a mi comadre el interés que tienen en que Johnasson vaya a sus haciendas de Orán y mientras tanto la hacienda de Cobos espera que determinen ustedes lo que hacen. Esta tiene la ventaja de estar cerca y con Natalia se conseguirá lo que se quiera.

Anoche fui a visitar a mi compadre, que encontré algo enfermo. Me dijo que en otro correo te escribirá y enviará copias de las cartas prometidas, que todavía no han resuelto los de la Comisión a quien nombrará de agente en el Bermejo, para recibir al vapor, pero que el hará lo posible para que te designen a vos. El agente en Liverpool, escribe que formulen los pedidos de mercaderías y pongan la casa en Orán porque en diciembre estará el buque en Buenos Aires, que vendrá armado y encargado en último caso, con carbón de piedra, para obtener utilidad de él y no desarmado, como le habían ordenado. También están haciendo 2 grandes lanchones para aligerar la carga en caso de que el vapor toque fondo en alguna vuelta del río y salve así cualquier dificultad. El costo de todo es de 25.000 pesos. Alcorta se empeña en que los socios le den 3 acciones al agente en Liverpool, porque dice será muy útil allí a la sociedad, pero que no acepte a otros interesados de aquel puerto, porque mejor es que este buque pertenezca solamente a salteños.

Me refiero a la carta de Ricardo sobre el negocio de burros, y creo que el contrato sería muy bueno. Dicen que Gómez ha reunido 800 para llevar a Iquique. No te podrás quejar de esta larga carta – Mándoles 4 números de “El Comercio”.

Nota: Me dijo anoche Don Evaristo que la hacienda de Cobos, es muy interesante para la cría de ganado. En fin, lo que tu me dices es lo cierto: teniendo buena disposición para trabajar, podrán hacer mucho. Nadie tiene las proporciones de ustedes. Espero que Dios ha de bendecirlos.

(1)  Paolo Mantegazza, (1831 – 1910) Fue un médico italiano,  que encontró reconocimiento por haber aislado la cocaína de la coca, que utilizó en numerosos experimentos, investigando sus efectos anestésicos en humanos.  En 1854 viajó a Sudamérica y se radicó en Salta, en donde vivió varios años, y se casó con Jacoba Tejada, joven argentina de una familia de tradición salteña.​

Investigó costumbres sexuales, formas de celebración y sustancias con las que se embriagaban los pueblos nativos; sorprendido por el vigor sexual de los incas, potentes hasta su vejez, documenta sus hallazgos en su prolífera obra (*).

Mantegazza dirá de la coca, que “contribuye a hacer más alegre la vida, aumenta la conciencia de existir, a la vez que mitiga dolores morales”. (No sé porqué, los carabineros nos siguen revisando los asientos.)

No le quito mérito al señor Mantegazza, pero lo que me hace quererlo es el hecho de que su obra y la de Freud, se ligan de alguna manera. Se sabe, que Dora leía la Fisiología del amor de Mantegazza, cuando arma todo aquel lío. La literatura, siempre es culpable. Ja.

Por otro lado, Freud antes de publicar sus contribuciones sobre la coca, lee la bibliografía disponible y se encuentra con Mantegazza, con quien dice coincidir.

(*) Uber Mantegazza, Elvira María Dianno – Pharmakon 12.

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LEHER A LACAN
octubre 19, 2018|Leher a Lacan

LEHER A LACAN

Tiempo de lectura: 4 minutos

SEMINARIO I

Los escritos técnicos de Freud.

 

 

Apertura del seminario.

Empecé a leer; lo hice imaginando que estaba realmente ahí. Quería que se tratara del principio de los principios, para no tener esa sensación de haber llegado tarde a clases, o al cine. Pero no.

Decidí seguir. Me alivió pensar que el Génesis no describe el día 0, aunque ese día, Dios haya creado las palabras.

Para empezar, Lacan se vuelve extranjero. ¿Existe acaso, mejor manera de mirar? Extranjero por partida doble, se ubica al este y remite al budismo. Pensé entonces, que quizás el budismo, sea el reverso de cualquier religión, incluso de aquella que incita a desear, ja.

Intuyo al budismo, pero aún no lo sé. No sé tampoco, si querré saberlo, quizás para saberlo sea menester vivenciarlo, experimentarlo. La vida es corta y yo elegí otro camino.

Si alguien se pone de pie, frente a otros, en un espacio que le ha sido dado, y que ha consentido en tomar, es porque tiene algo que decir. Incluso para aquel que duda mucho o demasiado: hay en el mar de dudas, algo parecido a una certeza, que se cree necesario trasmitir o compartir. Sin embargo, quien reconoce la nimiedad e insignificancia de su propia existencia, no puede más que tomar una postura mesurada ante su deseo de enseñar, puede diferenciar lo certero de lo seguro, y en función de esta premisa, se comporta.

Lacan ha leído a Freud, y cree haber comprendido algunas cosas, ha captado cierto saber y desea trasmitirlo. Reconoce la falibilidad de su maestro, y la suya propia, y quizás sea en función de su propia modestia, incluso de cierto pudor de atrevimiento, que se sirve de la noción de dialéctica para dar inicio a este primer seminario.

Existe un punto de fijeza en la trasmisión de todo conocimiento, es el punto mismo que justifica su enseñanza, pero no por ello debe permanecer incuestionable. Si, por determinado tiempo, se presenta como incuestionable, es porque solo entonces una conversación es posible.  Lo convenido, conviene, y conviene en función de principios económicos elementales; lo convenido, conviene, mucho más por su función de utilidad que por su función de verdad.

¿Cuáles son las condiciones necesarias para una conversación dialéctica? Es posible dialectizar con un texto, en una conversación, en una clase, incluso con la historia. Confío en una condición. Vamos a discutirla.

No solo el obsesivo, tan condescendiente con el Otro, confunde el psicoanálisis con lo esotérico. También yo, me defiendo de lo esotérico. Por algún motivo, me resulta contrario a la seducción.

Habrá sido Freud objeto de toda burla por adentrarse en el mundo de los sueños, o como bien dice Lacan, en el plano del sentido. En todo caso, eso hizo, quizás no impertérrito, pero soberbio y audaz.

Freud, le dio la espalda al gran Otro de su época, y lo hizo magistralmente; entendió que solo ignorando lo que ya sabía sucedería, podría llegar más lejos. Después de todo, son las concesiones que le hacemos al Otro, las que determinan nuestros límites. Las concesiones al otro, y nuestras resistencias.

Freud desestimó los aplausos e hizo de sus resistencias, guías de su investigación. Fue así como permitió el nacimiento del psicoanálisis.

Cuando me propuse avanzar sobre este divertimento, el que supongo me llevará toda la vida, pensé “voy a despellejar a Lacan”. Encontrar la metáfora del buen cocinero, fue algo así como su habilitación, su permiso. Hubiera avanzado de cualquier manera, porque él yace bajo la tierra, pero fue reconfortante saber que no solo está de acuerdo, sino que me impulsa a hacerlo. Si vamos a trozar, desarmar, criticar, juzgar, analizar… En suma, si vamos a dialectizar, es preciso que consintamos en ello.

Una publicación expresa consentimiento. Quizás sea por eso, que me resulta difícil pensar que un libro, sea en realidad, un objeto.

La evolución de las ciencias sociales, tal vez tenga que ver, no solo con el progresivo develamiento de las estructuras que organizan la realidad humana, sino también de un acceso cada vez más amplio y consistente a las diversas y múltiples dimensiones en que ella puede y debe pensarse. Dice Lacan, “se sabe que existe para cada estructura, un modo de conceptualización que le es propio”.

Las leyes de las ciencias puras, organizaron el pensamiento científico y lo hacen aún hoy. Las neurociencias discuten con el psicoanálisis, (y viceversa) sin reconocer que solo navegan en distintas dimensiones y evidencian distintas estructuras. Una dimensión no puede estar equivocada con respecto a otra, solo puede ser otra. Una estructura, no puede estar equivocada, con respecto a otra, solo puede ser otra.

Develar una estructura, requiere de la acción del viento. O de un plumero, no importa. Lo que interesa del agente, es que tenga la capacidad de volver transparente aquello que es accesorio.

Un baúl de juguetes, es un cajón de fragmentos, de pedazos. Para conocer la realidad ¿es preciso desarmarla? Los niños no han encontrado otro modo. Luego, se trata ya de una forma de percibir. En este sentido, la extimidad, como concepto, presenta su alcance y utilidad.

Pueden suceder dos cosas: o uno quiere tener razón, o uno quiere estar equivocado. Lo más habitual, sin embargo, es querer tener razón. Querer tener razón, es la consecuencia de amar alguna teoría, alguna hipótesis. Si se ama una teoría, se la ubica en el lugar de la verdad, y no hay quien no haga consistir aquello que ama. Abrazamos teorías e hipótesis sobre como son o deberían ser las cosas, lo hacemos cotidianamente y nos aferramos a algunas ideas que nos dan respuestas sobre el mundo. Por alguna razón, una vez que las hicimos propias, queremos que allí se esconda la verdad de las cosas, la verdad del todo. Pero bien sabemos, que la verdad no está en ningún lado y está en todos a la vez: la verdad no tiene nombre, ni entiende de palabras.

Freud, iba construyendo su teoría y veía lo que otros no podían ni sospechar. En sus textos se respira su entusiasmo, la emoción del descubrimiento. Cuando leo a Freud, también escucho a Rodrigo de Triana gritando ¡Tierra! Esa emoción, esa euforia. No sé si alguna otra cosa, se asemeja a esa felicidad.

Freud estaba sumergido en la elaboración de sus teorías, motivado, entusiasmado, tomado por su propia américa, debía defenderla de las resistencias que su época le presentaba, y en este férreo compromiso aparecen también sus especulaciones y forzamientos. Sin embargo, sabía cuidarse de sus autoengaños. Más atento que Colón, supo ir más allá de las Indias.

Después de todo, lo único que quizás nos preserve de amar nuestras ideas, sea amar a la verdad. ¿No es la verdad aquello que – si se ama – no deja nunca de desearse?

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De llaves, puntos y claves.
marzo 4, 2018|Capiton(é)Filosofía y Psicoanálisis

De llaves, puntos y claves.

De llaves, puntos y claves.

Tiempo de lectura: 3 minutos

 “En todas las almas, como en todas las casas. Ademas de fachada hay un interior escondido”.
Raul Brandaõ

Es cuando tengo la cabeza llena de música que viene a invadirme algún pensamiento tenaz; de esos que no quieren irse… que no lo abandonan a uno hasta ganar verdadero espacio en algún hilo de razonamiento más o menos acabado.

En un deslizamiento significante bastante curioso, concluyo que las paredes se construyen o se destruyen y que, sucederá lo uno o lo otro, dependiendo de una sola variable. Variable indecible, impronunciable, aún más: difícilmente descifrable. Todo depende de ella, o casi todo. Sin importar la complejidad de una teoría, todo se ordena si esta variable se vuelve visible. Habremos de  conocerla, para malentender y confundir con justicia.

Una vez que se asume la bondad de un misterio,  descifrar sus códigos, solo a veces es necesidad.

He leído a Lacan, me ha atrapado en su red. Lo veo, indicando una ruta, señalando el camino, a quien no es capaz de entender su lengua. No su lengua hecha de letras y palabras, sino aquella hecha de intenciones y deseos: metáfora viva, ilusión errante, producción hecha vida.

Quiero salir de ahí para mirarla de lejos, desde más lejos.. y más lejos. Quizás así pueda leer esta variable, indecible, impronunciable… difícilmente descifrable. Para que ordene los actos, para asir los conceptos. Para poder amarlo, bah.

Apollon Moikov, fue un poeta ruso a quien conocí hoy, por curiosidad. Amigo de Dostoievski, escribió estas palabras que pronunció en un discurso unos días después de su muerte:

(…) Conversábamos durante muchas horas, argumentábamos y debatíamos, trabajábamos sobre diferentes ideas nuevas, discutíamos el trabajo de cada uno, y como resultado, nos ayudábamos a comprender mejor las cosas.

Discutíamos acerca de todo: eventos actuales, sucesos insignificantes en nuestras vidas personales, grandes eventos que se sucedían en nuestro país y alrededor del mundo. Discutíamos todo en una gran escala, con una perspectiva histórica. A aquellas cosas pequeñas e irrelevantes, las conectábamos lógicamente  con eventos significativos. (…) 

El siempre quería llegar al “corazón del asunto”, alcanzar un entendimiento de aquello que era lo más esencial de la vida. Los dos queríamos eso, y él… ayudaba a otros a alcanzar sus objetivos.

Oh! Si las personas pudieran entender, entonces el mundo sería el Paraíso en la Tierra – solía decir. – ¿Qué quería decir exactamente con ese “entender”?

(…) Después del aplauso, los gritos y vitoreos de las grandes audiencias que seguían lecturas de sus trabajos; el solía repetir: – “Si, si, esto está muy  bien ¿pero realmente lo entienden? – El se refería a aquello que llamaba “el corazón del asunto“.

El estructuralismo se sumerge en la profundidad de las cosas para develar aquello que hay de común en elementos aparentemente desconectados; aquello que hay detrás de las palabras, en los cimientos. Una suerte de alquimia significante.

Las elaboraciones teóricas a lo largo del tiempo, no pueden disociarse del período histórico al que responden, incluso ante el cual reaccionan. Así, en una oscilación que no se detiene, se desarrolla la historia del pensamiento.

El reduccionismo freudiano, que existe, es tanto más una insistencia, que un error; pues se insiste ante aquel o aquello que se resiste.

Freud no solo fue brillante; por sobre todas las cosas, fue un hombre sincero. No espero de él, más de lo que nos ha dejado, que es bastante.

Hay un principio ordenador detras de todo desorden, hay una u otra necesidad, detras de toda teoría.

Despegar la corteza de sus membranas, lentamente. Para que no sangre. Las suyas, Sir Jacques Lacan.

*Fragmento del discurso escrito y leído por Apollon Maikov, en la Reunión General Especial de la Sociedad Eslávica de Caridad, Febrero o Marzo de 1881.

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Acerca de Capiton(é)
- Dame tu libertad... o dame tu vida.

- Exigió el presunto Amo.

- Ja. - Respondió el presunto esclavo.

Volver, ya no fue posible.

About
Soledad Lecuona de Prat, nació en Salta, Argentina (1982). Cursó sus estudios universitarios en la Facultad de Artes y Ciencias de la Universidad Católica de Salta obteniendo los títulos de Profesora y Licenciada en psicología.

Luego de trabajar durante algunos años en diversos organismos públicos, tanto en el área de capacitación como de atención a personas en estado de vulnerabilidad social, psicológica y afectiva, se volcó -hace ya más de 10 años- a la atención clínica de pacientes en su consultorio privado.

Actualmente trabaja en una investigación sistemática del Seminario Nro. I de Jacques Lacan con el objetivo de publicar futuras obras sobre su contenido.

Pasa sus horas escribiendo ensayos, poesías y cuentos que abordan cuestiones cotidianas, sin dejar de lado su percepción profundamente analítica.

Con el fin de exponer sus pensamientos creo el blog "Tiene nudos" (2014) que se consolidaría posteriormente, bajo el nombre de "Capitoné (2017).

Actualmente vive en la provincia de Salta, junto a sus tres hijos.

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